lunes, 26 de agosto de 2013

Arbizu: No me atornillo ni pienso que soy imprescindible o eterno en la Procuraduría

Ideeleradio.- No me atornillo ni pienso que soy una figura imprescindible o eterna en la Procuraduría Anticorrupción, afirmó el procurador anticorrupción Julio Arbizu, tras destacar que su equipo ha dejado sentadas las bases de una institución que apunta a desterrar la impunidad.

“[¿Qué más se pude hacer para apoyar su labor?] Yo creo que el respaldo tiene que ser a la institución. Yo no me canso de decir que esta lucha tiene que ver con instituciones, antes que con personas. Voy a cumplir dos años dentro de unas semanas más en el cargo y la verdad que esto no tiene por qué tener vocación de eternidad. Es decir, yo no me atornillo al cargo ni pienso que sea absolutamente imprescindible para dirigir una institución como la Procuraduría”, expresó en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.

“La Procuraduría debería responder por sí sola y creo que nosotros en alguna medida hemos instalado bases sólidas para que con voluntad esto funcione como una institución, pero no como una institución aislada, sino inscrita en un sistema”, apuntó.

Dejamos las bases para desterrar la impunidad

En esa línea, explicó que su motivación se orienta al fortalecimiento de la defensa del Estado. Reconoció que esta labor no hubiera sido posible, si no fuese por el equipo de trabajo que lo acompaña, que resaltó está dejando bases sólidas para desterrar la impunidad.

“Si yo hubiera ingresado a la Procuraduría con el ánimo de permanecer mucho tiempo, seguramente hubiera hecho lo que hicieron mis antecesores, es decir, pasar el tema con perfil bajo, no plantear ninguna reforma estructural, quedarnos con lo que teníamos, permanecer en el statu quo. Y hemos escogido no hacerlo, precisamente, por esta vocación de fortalecer la institución”, acotó.

“No soy solo yo [la Procuraduría], es un equipo que me ha acompañado durante este tiempo el que ha permitido hacer de la Procuraduría una nueva institución, una institución que va a ser muy difícil que tenga otro rumbo cuando yo no esté. Creo que dejamos sentadas las bases de una institución que apunta, sobre todo, a desterrar la impunidad”, argumentó.

Un análisis que hacer, desgaste y exigencia familiar

Remarcó que se necesita una institución fortalecida más allá de las personas para dirigir la lucha anticorrupción. Detalló que hay un desgaste personal y una serie de exigencias familiares que en algún momento tendrá que evaluar.

“[¿Se está despidiendo usted de la Procuraduría?] En verdad aquello que decía respecto a los cargos y, en particular, este cargo no es eterno tiene que ver también con un desgaste personal. Tiene que ver con una serie de exigencias de la familia. Hay muchísimos compromisos asumidos que tenemos que honrar sin duda, pero hay también una evaluación, un análisis, que hacer sobre qué se ha hecho y qué puede venir después”, manifestó.

“Lo que menos quisiera es que este envión de la Procuraduría esté relacionado al nombre de Julio Arbizu o al equipo que integró la Procuraduría con Julio Arbizu. Esto tiene que pasar necesariamente por una institucionalización, por la certeza que esto funciona, siempre y cuando haya una institución fuerte al margen de quién esté allí para dirigirla”, apuntó.


Hay una apuesta del Gobierno de apoyar la Procuraduría

Opinó, finalmente, que desde el Gobierno hay una apuesta por apoyar la labor de la Procuraduría Anticorrupción, ya que de otra forma no hubieran alcanzado los logros que han obtenido hasta la fecha. No obstante, sostuvo que hay una deuda que no solo tiene que ver con la omisión del Ejecutivo, sino básicamente del Parlamento y de las fuerzas políticas del país.

“Lo que necesitamos aquí es todo un sistema que integre prevención y punición y eso está absolutamente fuera del alcance de la Procuraduría, a pesar que ciertamente algunos datos que tenemos nosotros pueden entregar insumos a las instancias de prevención. Por ejemplo, el observatorio tiene datos de cómo se van produciendo algunos de tipo penales en determinadas regiones, si tenemos una mayor presencia de delitos de colusión, peculado, en alguna región sabremos que tendremos que apuntar los reflectores a ver las compras del Estado y la administración de fondos públicos, eso lo hemos hecho desde la Procuraduría pese a que no es parte del encargo”, anotó.

“Lo que eso revela es que no necesitamos únicamente una instancia que ayude en la punición, que embargue a los corruptos. Necesitamos todo un sistema que integre instituciones, que permita interoperabilidad y transmisión de conocimiento y ahí creo que estamos avanzando lento, entre otras cosas por una serie de deficiencias que ha tenido el Parlamento”, concluyó.