miércoles, 24 de julio de 2013

CNDDHH: Es ridículo que denuncien manipulación de jóvenes en marcha contra la repartija

Ideeleradio.- La marcha de los jóvenes en contra de la denominada “repartija” en el proceso de elección de los candidatos al Tribunal Constitucional (TC), al Banco Central de Reserva (BCR) y la Defensoría del Pueblo revela que ya no estamos en la época de los noventa, y resulta ridículo que se diga que los jóvenes se dejaron utilizar o manipular, aseveró Rocío Silva Santisteban, secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH).

“Ya no estamos en la época de los noventa. A través de la inmediatez de las redes sociales y la posibilidad de las convocatorias se ha podido llamar a estos grupos, estos grupos no son espontáneos como la gente piensa. El congresista Rogelio Canches está diciendo que todos estos jóvenes están siendo utilizados por un partido minoritario, eso es completamente ridículo, absurdo porque, además, siempre hay esta creencia de que el pueblo es bruto”, manifestó en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.

“Incluso que hayan congresistas que sigan diciendo que son un grupito de estudiantes manipulados es absurdo, es ridículo y es una falta de respeto. Esta marcha tenía un pronunciamiento fuerte y lo importante que esto es un espíritu democrático, a lo que apuntan todos estos jóvenes es a fortalecer las instituciones”, agregó.

Marcha ha sido para pedir cuentas

La secretaria ejecutiva de la CNDDHH descartó que se esté buscando traer abajo algunas instituciones para posibilitar un escenario más autoritario y rechazó las posiciones que plantean que el paso siguiente es el cierre el Congreso. Además, cuestionó, que la clase política pueda pensar que tiene una especie de función tutelar sobre sus ciudadanos.

“Esta marcha no era un tema de cerrar el Congreso y uno de los temas fundamentales es que no podemos regresar a 1992. Hay una indignación que tiene que ver con fortalecer las instituciones y pasa por pasarle examen a los congresistas. Todos los congresistas los hemos puesto nosotros. Si están ahí es porque nosotros le hemos dado la representación. […] Esta marcha ha sido para pedir cuentas a los congresistas”, argumentó.

La marcha fue la gota que derramó el vaso

Finalmente, consideró que fue una muestra genuina de indignación ciudadana vinculada a una sensación de impotencia frente al Congreso de la República. Asimismo, señaló que le sorprende que algunos congresistas sostengan que se estaba haciendo un acuerdo, cuando a todas luces era una “asquerosa” repartija.

“La marcha ha sido la gota que derramó el vaso, no se trata de algo nuevo, de todo un modus operandi que demuestra la falta de escrúpulos políticos […] Hay un factor de mala conciencia de los estamentos de gobierno y que hayan salido inmediatamente en contra, demuestra que lo que se estaba haciendo era un pacto espurio y debajo de la mesa”, mencionó.

“Se ha reconocido que hay instituciones fundamentales y que hay un espacio en el cual los ciudadanos pueden llegar como la Defensoría del Pueblo, que se percibe con mucha independencia del Poder Ejecutivo. Hay esta percepción que si está aquí alguien de la Defensoría nos va a poder apoyar, este tema de chaleco azul de la defensoría en un espacio de conflicto es importante”, concluyó.