miércoles, 19 de junio de 2013

Roberto Pereyra: Gobierno no mejoró SMV y ahora quiere pasarle la factura a jóvenes

Ideeleradio.- El Estado ha incumplido con su deber de dotar de las condiciones para que el modelo de servicio militar voluntario funcione y ahora pretende pasarle la factura a 12 mil 500 jóvenes que serian convocados por sorteo, argumentó el abogado penalista Roberto Pereyra.
 
“Lo que ha pasado en la práctica es que el Estado ha incumplido ese deber para que ese modelo funcione y ahora lo que pretende es pasar la factura a 12 mil 500 jóvenes y los que vengan, en la lógica del gobierno, de esa ineptitud, ineficiencia y esa displicencia del Estado de dotar de las condiciones al servicio militar voluntario para que este funcione como tal”, indicó en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.
 
“Un aspecto fundamental de ese modelo de fuerzas armadas profesionales es el servicio militar voluntario y el Estado asumió obligaciones al asumir ese modelo voluntario el año 2000 de dotar de las condiciones adecuadas para que ese modelo voluntario funcione”, precisó.

 

Estado apostó por fuerzas armadas profesionales

El especialista recordó que el Estado Peruano decidió apostar por unas fuerzas armadas profesionales de cara al siglo XXI a efectos de que las Fuerzas Armadas puedan cumplir adecuadamente las funciones constitucionales de seguridad y defensa, que tienen asignadas en la Constitución.
 
“El Gobierno y el ministro de Defensa [Pedro Cateriano] olvidan, creen que esta historia comienza en el 2009 con la modificación de la ley primigenia del servicio militar voluntario y, en realidad, esta historia comienza si queremos darle un inicio en la década de los noventa y finales e inicios del 2000 cuando se discutió intensamente el modelo de servicio militar que requería el Perú dentro de una discusión mayor que era el modelo de fuerzas armadas que quería el Estado Peruano”, aseveró.

 

El SMV no es un reformativo  

Finalmente, dijo que no se trata –como dicen algunos– de meterse al servicio militar o concebirlo como un reformatorio o como una alternativa a la falta de trabajo y de estudio de los jóvenes.
 
“Acá de lo que se trata es de dotar a las Fuerzas Armadas y del Ejército, del personal calificado y profesional para que cumpla funciones constitucionales. Es como si mañana dijéramos que como hay mucha gente desempleada, hay que meterlos a todos para que sean profesores. Exactamente, es el mismo razonamiento y eso resultaría sin duda absurdo”, puntualizó.