lunes, 24 de junio de 2013

García Sayán: Críticas de Humala contra la prensa se deben más a su impaciencia que a interés oculto

Ideeleradio.- Las críticas del presidente de la República, Ollanta Humala, contra los medios de comunicación se deben más a su impaciencia por dar a conocer los logros del Gobierno, que a un interés oculto de avanzar a una ley de control de medios de comunicación, como en el caso de Ecuador, sostuvo Diego García Sayán, excanciller y exministro de Justicia.
 
Fue al comentar las declaraciones del escritor Álvaro Vargas Llosa, quien advirtió que la bancada de Gana Perú podría impulsar una ley de medios de comunicación similar a la que tiene Ecuador, tras las opiniones expresadas por el presidente Ollanta Humala respecto a los contenidos de los programas y noticieros en el Perú.
 
“Yo creo que habría que distinguir si en este caso son expresiones simplemente de la impaciencia del presidente Humala, yo la interpretó estrictamente así. Me parece innecesario empezar a especular que detrás de esto hay una ‘mano peluda’”, declaró en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.
 
“Yo creo que hay una hipersensibilidad, donde más allá de si hayan sido necesarias ciertas expresiones del presidente –que probablemente no era un tema en el cual él tendría que haberse metido– es cierto es que hay una cuestión estructural en la historia y en las sociedades, que es una tensión lógica entre el poder y los medios de comunicación y eso no es algo particular del Perú, sino que en Francia, Brasil, Estados Unidos, ocurre en cualquier parte del mundo”, expresó.

 

La impaciencia y las agendas ficticias


Sostuvo que las declaraciones del jefe de Estado no eran necesarias, pero consideró, en líneas generales, que cuando aparecen agendas ficticias muchas veces eso genera cierta impaciencia en los presidentes. Estimó que cuando estuvo en la función pública, muchas veces las agendas de los medios de comunicación no responden a las prioridades en que podría estar enfocado un gobierno.
 
“Lo que sí es cierto es cuando hay sociedades donde las instituciones políticas como los partidos son particularmente débiles, como es el caso del Perú y donde existe un poder inmenso por parte de los medios de comunicación –y el Perú es el que más diarios de circulación nacional tiene en toda América Latina– vamos a ver un panorama en donde la agenda política del día, muchas veces quien la fija no es la representación democrática, sino la fijan los titulares de los medios, a partir de los cuales los reporteros les preguntan a los ministros y a los fiscales y se escriben editoriales y todo el mundo opina”, adelantó.
 
“Las agendas [de las medios] muchas veces no responden a prioridades nacionales, que responden a temas que son las intenciones de un director o una directora que no han sido elegidos, eso no les quita legitimidad para opinar en el sentido que quieran, por supuesto. […] Yo he estado en la función pública, cuando hay una serie de prioridades y de urgencias nacionales y se están haciendo cosas buenas, malas o regulares y de pronto aparecen agendas ficticias en donde hay un coro de reporteros de tres o cuatro medios que están, a veces emparentados empresarialmente, que preguntan más o menos lo mismo, y la noticia acaba siendo otra, eso naturalmente produce cierta impaciencia”, acotó.


 

Los ministros tiene que hablar más


Finalmente, argumentó que cuando hay sociedades con instituciones políticas débiles los medios de comunicación adquieren mucho poder, se debe fortalecer la representación política. Estimó que los ministros deberían salir a declarar más seguido para que se coloque en agenda los temas que desean promover.

“Sin duda el reto es fortalecer la representación política, aquí los ministros tiene que hablar más, no solamente el presidente de la República o el presidente del Consejo de Ministros, sustentar sus proyectos, defender sus objetivos y, por otro lado, también un objetivo de mayor ponderación por parte de los medios de comunicación, no para dejar de criticar, pero hay ciertos titulares en la prensa peruana que no los veo en la prensa de Colombia, Brasil o de México”, concluyó.