jueves, 20 de junio de 2013

Eduardo Dargent: Insistir con el sorteo del servicio militar es una mala señal

Ideeleradio.- El insistir con el sorteo del servicio militar es una mala señal porque era evidente que la propuesta era discriminatoria y no debía implementarse, ya que implicaba “sacarle la vuelta” a su carácter voluntario, indicó el politólogo Eduardo Dargent.
 
“En el tema de volver al servicio militar es un típico caso de agendas diversas con presidentes y asesores que tienen una idea de lo que debe ser y que a pesar de que reciben muy buenas críticas o señales diversas de diferentes sectores que le dicen que es una tontería en la medida que va a ser discriminatorio y que no lo va a solucionar, sin embargo, se insistió y eso es una mala señal”, sostuvo en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.
 
Cabe recordar que el Poder Judicial dictó una medida cautelar contra el sorteo a raíz de una acción de garantía interpuesta por la Defensoría del Pueblo y que la misma será apelada por el Gobierno porque estiman que la norma no es discriminatoria ni inconstitucional.
 
El analista sostuvo que el sorteo establecido en el reglamento era como “sacarle la vuelta” a una norma que dice que el servicio militar es voluntario. Apuntó que era evidente que esta medida enmarcada dentro de un llamamiento extraordinario obligatorio no debía implementarse.
 
“Era evidente si uno se ponía a pensar un poco el tema que esa no era la solución y era sacarle la vuelta a una norma que dice que ese servicio es voluntario. Un sorteo que se había inventado desde antes, pero que, evidentemente, no debía implementarse”, indicó.
 
“Lo que veo ahí es una agenda de, efectivamente, una forma de ver las cosas, un ministro de Defensa [como Pedro Cateriano] que probablemente ha tenido que tragarse ese sapo para no tragarse otros, pero sí pues es insistir en algo que no iba”, aseveró.

 

No se puede hablar de un militarismo autoritario

No obstante, dijo que estamos lejos de poder acusar al Gobierno de un endurecimiento o de ir en camino a un militarismo autoritario. Consideró que hay continuidades en la forma de cómo actúa el Ejecutivo que van más allá de quien está gobernando.
 
“A mí me parece saludable, estar atentos con lo que es concentración de poder, agendas de ciertos sectores militares y duros dentro de la administración, pero creo que hay condiciones que hacen difícil que se pueda dar una mayor concentración del poder en lo inmediato, y una de ellas es que es un país bien fragmentado en sus intereses y forma de ver el gobierno”, manifestó.
 
“Cuando ves que el Gobierno intenta avanzar algunas agendas te saltan al cuello, pero me parece que hay mucho menos vigilancia del tema militar y de lo que podría ser el tema de seguridad. Yo creo que el mayor fiscalizador del Gobierno que es el lado empresarial que lo mira con lupa ni bien mueven un dedo de lo que considera políticas equivocadas, le importa muchísimo menos ese sector. Sin embargo, creo que estamos lejos de poder acusar al Gobierno de un endurecimiento o de ir en camino a un militarismo autoritario”, puntualizó.