miércoles, 19 de junio de 2013

Antonio Maldonado: Defensor podría ser considerado un enemigo político como ocurrió en el fujimorato

Ideeleradio.- Existe el riesgo de que el defensor del Pueblo en funciones, Eduardo Vega, sea visto como un enemigo político del Gobierno y que se intente descalificar a la misma institución como ocurrió en la época del expresidente Alberto Fujimori, sostuvo el ex procurador anticorrupción Antonio Maldonado, tras considerar que este funcionario ha mostrado tener las agallas para ser el titular de esa entidad.
 
Fue al referirse a las críticas que recibió Vega Luna por parte del presidente Ollanta Humala y del ministro Pedro Cateriano, quienes cuestionaron su carácter interino, así como la presentación de una demanda de amparo contra el sorteo del Servicio Militar, que fue aceptada por el Primer Juzgado Constitucional de Lima.
 
“[¿Es posible Eduardo Vega sea visto como enemigo político?] Ciertamente el riesgo existe, derivado de las expresiones que hemos escuchado el día de ayer, recibe descalificatorias en la intervención de la Defensoría y, en particular, de su titular, señalándolo como si fuera un descalificativo su carácter interino, pero perdón, Eduardo Vega no está como interino porque le guste, no es una situación de motu propio, es una situación que ha creado el Congreso de la República por su indebida y oportuna decisión de nombrar a un Defensor del Pueblo titular”, declaró en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.
 
“Por otro lado, tenemos ya un defensor del Pueblo interino que ha demostrado tener la independencia, tener las agallas, tener la postura y la actitud beligerante y correcta para ejercer su función, entonces porque no lo eligen a él ¿Qué está pasando ahí?”, se preguntó.
 
El ex procurador anticorrupción manifestó, en ese sentido, su preocupación porque desde el Ejecutivo y el Legislativo se pretenda descalificar la actuación del Defensor del Pueblo, como sucedió en la década de los noventa con el presidente Alberto Fujimori.
 
“Hay que recordar que en el gobierno de la década de los noventa de Alberto Fujimori no solo había una interferencia en el Poder Judicial, sino que también había una descalificación de las instituciones democráticas, eso le pasó particularmente a la Defensoría del Pueblo y, en particular, al [ex] defensor Jorge Santisteban de Noriega”, recordó.
 
“Por lo tanto, también hay que entender que los poderes del Estado no pueden descalificar la actuación del defensor del Pueblo porque no les gustó su actuación o su intervención, en ese sentido hay que ser muy claro y muy prudente”, subrayó.

 

Un frente de defensa de la Defensoría

Finalmente, indicó que ante una situación de amenaza, la sociedad civil organizada debería conformar un Frente de Defensa de la Defensoría del Pueblo. Calificó de inaceptable que se pretenda tener una Defensoría complaciente con el Gobierno como sucede en otros países del mundo.
 
“Lo que yo creo que lo que corresponde por parte de las organizaciones de sociedad civil, si hay una situación de amenaza a la actuación de la Defensoría del Pueblo y a su actuación en particular independiente, es conformar un frente, un frente de defensa de las instituciones nacionales de derechos humanos, a mí me gustaría ver un papel mucho más activo por parte de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos”, puntualizó.
 
“Es inaceptable, cuando se politiza la Defensoría del Pueblo lo que ocurre es que se tiene un defensor del Pueblo complaciente, como ocurre en otros países, donde el pueblo queda en una situación de indefensión literalmente, no hay nadie que los defienda, por lo que tienen que recurrir a los organismos internacionales, por supuesto cumplen un papel, pero no cumplen un papel fundamental como si lo hacen las instituciones nacionales de derechos humanos y la Defensoría es esa institución por antonomasia a nivel mundial”, concluyó.