martes, 16 de abril de 2013

Defensoría: Espinar es conflicto activo y hay que determinar fuente de contaminación

Ideeleradio.- El caso Espinar (Cusco) es un conflicto activo y hay que determinar la fuente de contaminación, tras los resultados del informe realizado en la zona, estimó Rolando Luque, defensor adjunto para la Prevención de Conflictos Sociales y Gobernabilidad de la Defensoría del Pueblo.

“[Cómo aparece el caso Espinar?] Es un conflicto activo, y aparecerá como un caso resuelto al final de la investigación y si los resultados son aceptados y digamos que el compromiso del Estado para remediar el problema de contaminación es claro y es expreso”, anotó en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.

“Venimos arrastrando el caso Espinar-Tintaya, que ya ha salido finalmente un informe que demuestra que efectivamente hay contaminación en la zona. Falta complementar esa investigación para determinar cuál es la fuente de contaminación”, aseveró.

Hay razones para protestar  

El representante de la Defensoría del Pueblo señaló, en ese sentido, que tras los resultados del informe en Espinar, uno puede concluir que existen razones para protestar y que no todo es fabricación política. Señaló que del total de casos socioambientales, por los menos el 30% de las razones son inobjetables.
 
“En un 50% las razones para protestar pueden ser demostradas y hay un número de casos más pequeño en el que pareciera no haber razones suficientes para movilizar a la gente y salir a las calles a protestar. Es decir es desproporcionada la reacción en relación al problema que podría haberse resuelto por la vía administrativa”, declaró.
 
“Ese caso nos parece que ejemplifica que en el Perú, que no todo está montado, que hay una minoría política que puede aprovechar circunstancias para llevar la protesta al extremo. De eso no hay duda, pero muchas veces logran correr, y protagonizar y crecer en el liderazgo en la medida que el Estado se lo permite por inacción o por indiferencia”, refirió.

Advierte que es posible que conflictos recrudezcan

Por otro lado, consideró que siempre hay que tener cuidado con la palabra “solución” cuando de habla acerca de los conflictos sociales, tras sostener que es posible que renazcan o recrudezcan cuando hay poca voluntad de cumplir los acuerdos.
 
“Tenemos también el caso Conga que lo venimos arrastrando desde tiempo atrás, el caso Majes Siguas que todavía no está resuelto, igualmente los problemas que hay en el río Ramis y Suches en relación a la minería informal”, aseveró.
 
En otro momento, detalló que se registra alrededor de 224 conflictos sociales en todo el país, de los cuales 167 se encuentran activos y 57 en estado latente. Asimismo, puntualizó que en lo que va del año, se han presentado 18 casos nuevos.
 
“Es decir en los últimos tres años, han sido los casos nuevos, el doble de los casos que se resuelven. Ese es un dato interesante para ver cuánta capacidad se ha venido desarrollando en el país para intervenir preventivamente en los conflictos”, subrayó.

Se requiere más intervención calificada  

Finalmente, resaltó que haya habido un avance en la capacidad de prevenir los conflictos por parte del Gobierno y que se haya revalorizado el diálogo en los últimos tiempos. Sin embargo, afirmó que estamos ante una conflictividad tan alta que se requiere todavía mucho más intervención calificada en el tema.
 
“Tener el doble de casos nuevos que los que se resuelven significa venir arrastrando a lo largo del tiempo una cantidad de casos que han quedado allí sin resolverse, y en algunos casos se trata de conflictos en los cuales no se tiene noticia de que se esté impulsando una solución. Eso es altamente peligroso porque las dirigencias sociales descontentas por esta indiferencia y retraso pueden activar de manera violenta el conflicto con medidas de fuerza”, agregó.
 
“No debemos dejar de impresionar por los números, los conflictos sociales no necesariamente son una mala noticia en el país. Si la institucionalidad regular y los procedimientos por los cuales ciudadanos expresan sus demandas no funcionan, entonces es una búsqueda el conflicto para encontrar una respuesta del Estado. Lo importante es tomar la demanda, entablar un proceso de diálogo, y buscar soluciones en el corto plazo”, enfatizó.