jueves, 21 de marzo de 2013

Opinan que Perú seguirá su vocación y respaldará Sistema Interamericano

Ideeleradio.- Creo que el Perú seguirá con su vocación de respaldo a los mecanismos de defensa de los derechos humanos y se pronunciará a favor del Sistema Interamericano, dijo Juan Pablo Albán, catedrático y experto en temas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Fue al comentar la asamblea general extraordinaria de cancilleres en Washington, convocada por la Organización de Estados Americanos (OEA), para cerrar el proceso de reformas en la CIDH. Con esta asamblea, se intentará poner punto final a un proceso de dos años, impulsado principalmente por países críticos al ente autónomo de la OEA, como Ecuador, Venezuela, Bolivia y Nicaragua.

“A mí me parece [im]probable que el Estado Peruano, pese a esta situación de tensión derivada de la remisión del caso de Chavín de Huántar a la Corte y también de la adopción de una serie de informes a partir del 2010 respecto de casos procesados bajo la legislación antiterrorista, vaya a ser suficiente como para que respalde la propuesta radical de los cuatro países que empujan un retiro de las atribuciones de la Comisión”, indicó en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.

“[…] Creo que el Perú siguiendo su vocación de más bien respaldo a los mecanismos de defensa de los derechos humanos va a pronunciarse a favor del sistema”, anotó.

El experto recordó, no obstante, que en el caso peruano hubo determinados momentos de incomodidad hacia el sistema durante la época del expresidente Alberto Fujimori, donde se produjo una denuncia en la cláusula de reconocimiento de las competencias de la Corte.

"Luego del gobierno de Valentín Paniagua esto se resuelve volviendo o retirando esta amenaza de salir de la competencia contenciosa de la Corte y, en general, la relación del Perú con el sistema no ha sido mala”, señaló.

Brasil ha sido moderado y Argentina respaldará al Sistema
Asimismo, estimó que el Gobierno de Brasil ha ido moderando su postura y otra vez está respaldando la institucionalidad del sistema, a pesar de que hubo un punto de quiebre respecto al decreto de medidas cautelares sobre la construcción de la represa de Belomonte.
“La razón sería que Brasil entiende que la trascendencia de la existencia del mecanismo de supervisión internacional de derechos humanos está más allá de los derechos específicos de la explotación o no de determinados recursos o de la construcción de determinado proyecto. No se lo ha tomado a título personal”, aseveró.

“Ciertos planteamientos de los gobernantes se lo han tomado a título personal. Brasil no tuvo una molestia como Estado, no como persona que gobierna”, acotó.

Por otro lado, consideró que Argentina ha respaldado ciertas posturas, pero que le debe al Sistema Interamericano el haber superado en cierta medida los problemas relaciones con la dictadura.

“No hay que perder de vista que en plena dictadura miliar, la Comisión Interamericana hizo una visita a la Argentina y salvó miles de vida. Por su historia no puede darle la espalda a la Comisión y de hecho Argentina históricamente siempre ha respaldado la postura”, señaló.
“El termómetro de cómo va actuar Argentina creo que es justamente cómo se pronunció en la última sesión del Consejo. Sacaban por las cámaras a la representante permanente de Ecuador, en momentos que Argentina iba a pronunciarse la resolución y no pudo ocultar su sorpresa cuando Argentina expresó respaldo. Es lógico entender el respaldo hay una cuestión histórica”, manifestó.

Cambio del financiamiento es un punto grave
Por otra parte, precisó que uno los puntos graves que se proponen en el borrador de la resolución que va a discutir la asamblea extraordinaria el día de mañana gira en torno al tema del financiamiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que afectarían su operatividad.

“Si se lograra excluir la posibilidad de recibir fondos específicos con direccionamiento, es decir, destinados a una tarea en particular de las muchas que cumple la comisión, básicamente la Comisión tendría que dejar de cumplir con esa tarea. La realidad es esta, el presupuesto regular de la OEA, la Comisión Interamericana recibe algo menos de 5 millones de dólares, lo que le permitiría funcionar aproximadamente 7 meses del año, y ese momento tendría que cerrar sus puertas”, refirió.

“El funcionamiento de la Comisión está financiado en un 45% de fondos específicos y no es cierto que provenga solo de los Estados Unidos, y si los fondos dejaran de recibirse o si no pudieran redireccionarse a actividades concretas se va a impedir que siga funcionando”, subrayó.

Estados no lograrían financiar su propio sistema
Puntualizó que el fondo regular para que la CIDH tenga un funcionamiento eficiente debería llegar a los 20 millones de dólares anuales, según el propio plan estratégico. Recordó que hoy la aportación es menos de la cuarta parte del presupuesto que se requiere y argumentó que siendo realistas no hay perspectivas de que los Estados vayan a financiar su propio sistema.

"Por supuesto, lo óptimo sería que los propios Estados se ocupen de financiar su propio sistema de derechos humanos, sin embargo, desde la década de los noventa ha existido reclamos anuales no solo de la Comisión, sino de la Corte relacionados con insuficiencia de los fondos para poder operar. Los Estados siempre se hicieron los desentendidos de estos contextos de reclamo, la realidad del sistema de la OEA es que los Estados no cumple con sus cuotas, en determinadas ocasiones tienen retraso de dos, tres y hasta cuatro años en el pago de las mismas”, refirió.

“En esa realidad de incumplimientos es bien probable que los Estados vayan a apoyar con más dinero, el señor presidente del Ecuador ha manifestado que él está dispuesto a cubrir las cuotas de los demás, y sin embargo, cuando uno mira las aportaciones históricas, llama la atención la única aportación que ha hecho el gobierno de Ecuador asciende a la fabulosa cantidad de 1.500 dólares, entonces si esto es lo que se pretende hacer obviamente no se va a poder financiar el funcionamiento del sistema”, acotó.