lunes, 4 de marzo de 2013

De la Puente: Salazar se ha convertido en una figura incómoda para el Gobierno

Ideeleradio.- El director de Policía Nacional del Perú (PNP), Raúl Salazar, se ha convertido en una figura incómoda para el Gobierno y para el Ministerio del Interior (Mininter), y ello dificulta el trabajo en materia de seguridad ciudadana, afirmó el analista político Juan de la Puente.

Fue al comentar un audio difundido en Cuarto Poder donde el director de la Policía Nacional, Raúl Salazar, se jacta de ser recibido en Palacio de Gobierno y ser escuchado por el presidente. En dicho registro, el oficial asegura, además, que impidió al exministro del Interior, Wilver Calle, hacer cambios en la cúpula de la PNP.

“En estos días el presidente de la República [Ollanta Humala] el primer ministro [Juan Jiménez Mayor] y el ministro del Interior [Wilfredo Pedraza] han tomado liderazgo político, pero es evidente que hay una falta de confianza en la seguridad en el liderazgo operativo, y el audio difundido creo que coloca al general Raúl Salazar como una figura incómoda para el propio Gobierno y, obviamente, para el Ministerio [del Interior]”, declaró en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.

“La semana pasada la revista Caretas informó de la incomodidad del ministro [Pedraza] respecto del director de la PNP [Raúl Salazar], no estamos discutiendo ahora cuan independiente es ahora la Policía, estamos discutiendo si las relaciones tienen un sentido que dificulta el trabajo y todo indica que por ahí va el asunto”, declaró.

Seguridad ciudadana es una demanda urgente
En otro momento, el periodista y analista político indicó que para la opinión pública el tema de la seguridad ciudadana se ha convertido en una demanda urgente, y estimó, en ese sentido, que el Gobierno está obligado a hacer cambios.

“En los últimos meses, lo que hemos tenido en seguridad ciudadana es una demanda intensa y hoy lo que tenemos es una demanda urgente y, esta agudización de la demanda obliga también a cambios de conducta en esa línea”, declaró.

“Entrar a la discusión si es que los indicadores han disminuido o no me parece que es ocioso, lo cierto es que podíamos incluso estar frente a la posibilidad de que la sensación sea mayor que la realidad, pero eso en política no importa. Lo cierto es que la opinión pública tiene un temperamento y ese temperamento ha pasado de demanda intensa a demanda urgente y eso tiene que ser resuelto”, concluyó.