jueves, 7 de febrero de 2013

Zapata: El Gobierno está en aprietos porque Cañaris es pueblo indígena y merece ser consultado

Ideeleradio.- El Gobierno no puede negar que el distrito de Cañaris (Lambayeque) es un pueblo indígena, tiene que inscribirlo como tal y debe hacer una consulta previa en relación al proyecto minero Cañariaco de la empresa Candente Copper, estimó el historiador Antonio Zapata.

Fue al señalar que Cañaris debe ser considerado en el registro oficial de los pueblos indígenas del país que tienen derecho a la Ley de Consulta Previa en relación a proyectos que afecten sus derechos colectivos.

“Nadie puede dudar que Cañaris viene del fondo de los tiempos, que su nombre aparece muchísimamente en todos los libros de historia y que a estas alturas el gobierno dude de que son un grupo indígena revela que el Gobierno no quiere abrir ni el menor libro para hacer una consulta”, manifestó en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.
“[¿Si lo ponen en el lista de pueblos indígenas se colocan la soga al cuello?] No es un asunto de conocimiento académico, sino de la consecuencia política que tiene el conocimiento, y en ese sentido, están en un aprieto. Si declaran que es un pueblo indígena tienen que hacer una consulta previa, pero ese es el caso, no pueden negar los hechos”, agregó.

El experto comentó que es evidente que Cañaris es un grupo indígena, pues se conoce sus orígenes desde el antiguo Tahuantinsuyo y de su participación en las guerras entre Huáscar y Atahualpa. Anotó que su población habla quechua en su inmensa mayoría y que todos los nombres de la zona están vinculados a antecedentes históricos.

“Los Cañaris son un grupo étnico prehispánico, que tiene una intensa participación durante las guerras de conquista, más bien del lado de los españoles y que estaban repartidos por todo el antiguo Tahuantinsuyo, en virtud a un acuerdo de incorporación a este en la época de Huayna Cápac, de tal manera que hay una historia antigua, que los reparte como mitimaes en todo el Perú encargados de funciones más bien militares, y luego participación en las guerras entre Huáscar y Atahualpa, y finalmente, las guerras de conquista de los españoles y de ese lado contra los cusqueños”, dijo.

“La población habla quechua en su inmensa mayoría, todos los nombres de la zona, toda la toponimia está vinculada a antecedentes históricos, entonces no pueden negar los hechos y van a tener que reconocer que es una comunidad indígena y hacer una consulta previa. Una consulta previa no sé porque los tendría que molestar tanto, bien podría ser que la consulta previa fuera lo lógico y lo normal cuando se trata de hacer una obra sobre terrenos que son de una comunidad o de un grupo”, concluyó.