miércoles, 6 de febrero de 2013

Padre Chiqui resalta que MML se preocupe por jóvenes con problemas de delincuencia

Ideeleradio.- Me parece doblemente importante que la Municipalidad Metropolitana de Lima esté interesada en sacar adelante a niños, adolescentes y jóvenes con problemas de delincuencia o en situaciones de vulnerabilidad y riesgo, sostuvo el asesor del Proyecto de Juventudes y uso del tiempo libre en el Centro de la ciudad, José Ignacio Mantecón SJ, padre Chiqui.
 
“Hace poco estuve viendo el trabajo que realiza un compañero jesuita en Los Ángeles, en Bogotá y en Medellín en donde con empleo, con tiempo libre, con recreación, con educación, realmente hay miles de muchachos que salen de esa situación de riesgo [delincuencia, drogadicción, pandillas], que eso se haga en nuestro país en importante y que eso se haga en la Municipalidad de Lima me parece que es doblemente importante [pese al poco interés y al reto que eso significa]”, declaró en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.
 
“Yo creo que un reto para la municipalidad es que tenemos que llenar la calle de espacios atractivos a niños, adolescentes y jóvenes, haciendo recreación, haciendo educación alternativa, buscando programas de trabajo con una mentalidad formativa, los que estén en esos trabajos tienen que saber que tienen que utilizar esos medios que tienen en sus manos para trabajar todas las carencias que traen. Yo creo que el gran reto es que eso se utilice en su formación”, resaltó.
 
El padre José Ignacio Mantecón cuestionó que en nuestro país estemos acostumbrados a esperar resultados inmediatos a los problemas y no pensar en soluciones definitivas a mediano y largo plazo.
“Yo creo que ese es el punto estamos acostumbrados a reaccionar de manera inmediatista ante los problemas que hay y nos ha faltado mucho de entender que los problemas para arreglarlos, hay que recorrer un camino largo, recogiendo experiencias positivas donde las ha habido”, indicó.

Tengo más de 18 años trabajando estos temas | Inicio

Finalmente, hizo una reseña de sus más de 18 años de trabajo de inserción social en el distrito de El Agustino. Mencionó que uno de los éxitos de su trabajo se basa en tres líneas de acción con las cuales se pudo controlar el problema de pandillaje en Los Ángeles (EE.UU) y en algunos países de América Latina.
 
“Yo en El Agustino, hace más de 18 años, empecé a introducirme en el mundo de las pandillas, de las barras bravas, para junto con los muchachos encontrar un horizonte diferente en una vida que era una vida de violencia o cárcel y en algunos casos desgraciadamente de muerte y ahí, yo creo que lo importante es saber cuáles son las necesidades las carencias y también las desilusiones de estos muchachos que están entre comillas al margen de la sociedad y para eso hay que escuchar, hay que escucharlos, hay que conocer sus vida, sus historias”, relató.
 
“Nosotros trabajamos en tres líneas que luego he visto que ha funcionado en Los Ángeles (EE.UU), la capital del mundo de las pandillas, en Jamaica, en Centro América, que se podría aplicar en grupos con características principales, como la educación, empleo y en sus tiempos libres en deporte y música”, concluyó.