martes, 22 de enero de 2013

Piden 15 años para chofer que atropelló a policía embarazada

Ideeleradio.- La Fiscalía solicitó 15 años de pena privativa de la libertad para el chofer, Segundo Silva Guerra, quien bajo los efectos del alcohol atropelló a Jessica Flores Corrales, una alférez de la PNP que en el momento del accidente tenía ocho meses y medio de gestación, informó Alejandro Silva, titular del Programa de Defensa Municipal de Víctimas de Accidentes de Tránsito.

“El caso ya ha sido objeto de una petición de parte de la fiscal de 15 años de pena privativa de la libertad, de 100 mil soles de reparación civil e inhabilitación por seis años para obtener brevete y conducir. Yo creo que es una sentencia bastante importante, no solo por la cantidad de años, sino porque la fiscal vuelve a reproducir en sus consideraciones que este es un homicidio donde ha habido dolo, es decir, ha habido premeditación, él [Segundo Silva Guerra] sabía que todo lo que estaba haciendo era ilegal”, sostuvo en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.

“Lo que queda es la lectura de sentencia, la jueza tiene que decidir y tiene que dar su sentencia que esta está fijada para este jueves al mediodía en el penal de Lurigancho, porque hemos logrado que este señor esté siendo procesado en cárcel. Nosotros desde aquí hacemos un llamado a la ciudadana a estar atentos al resultado de esta sentencia, porque creemos que va a ser una sentencia que sentará precedente, como lo ha sentado en su momento el caso Ivo Dutra”, explicó.

Como se recuerda, el pasado 25 de febrero la alférez PNP Jessica Flores Corrales resultó gravemente herida tras ser atropellada en el Rímac por un sujeto que conducía en estado de ebriedad.

Familia Flores Corrales espera que se haga justicia
Inicio En otro momento, adelantó que la familia Flores Corrales espera que este jueves el Poder Judicial haga justicia. El funcionario recordó que debido a este accidente la policía perdió a su hijo y quedo parapléjica.

“Hoy estamos ad portas de una sentencia judicial, yo creo que es saludable para el país que responde de alguna manera a la búsqueda de justicia de la familia Flores Corrales. El año pasado en febrero, la alférez Jessica Flores Corrales estaba atravesando la vía en el paso de cebra, estando la luz del semáforo en rojo […] cuando intempestivamente de manera brutal y en alta velocidad un vehículo conducido por Segundo Silva Guerra, atravesó a la alférez, la arrojó varios metros más allá y luego intentó darse a la fuga”, relató.

“Cuando el esposo de la policía, el teniente Eduardo Alfaro se comunicó con nosotros, nos hicimos cargo del caso y ocurrió lo que ocurre generalmente en estos casos, es que se había presentado una denuncia inicial por homicidio culposo y por lesiones graves culposas, porque la alférez estaba embarazada, a consecuencia del accidente tuvieron que practicarle una cesárea, nació una bebe que luego falleció a las pocas horas. Este tipo no solo dejó parapléjica hasta el día de hoy a esta joven alférez, sino que además asesinó a la niña que iban a tener estos dos jóvenes oficiales de la policía”, lamentó.

No aplicaba tipificación de homicidio culposo
Inicio Finalmente, resaltó que junto a la defensa de la familia lograron que el Poder Judicial cambiara la tipificación penal de homicidio culposo por homicidio calificado. Indicó que en este caso del chofer Segundo Silva si hubo premeditación y consciencia del delito.

“Porque no era un homicidio culposo, hay una suerte de comportamiento, una suerte de sentido común entre magistrados jueces y fiscales que consideran que todas las muertes producidas en las pistas es un homicidio culposo, es decir, yo no me preparé, yo no tuve conciencia de lo que iba a ocurrir y ocurrió de manera imprevista, por lo que no hay ni un grado de responsabilidad por la consciencia o la premeditación de estos hechos y esto no es cierto”, precisó.

“Y en este caso, como en la gran mayoría de los casos se inició un procedimiento como si fuera delito culposo, nosotros desde el Programa de Defensa de Víctimas de Accidentes de Tránsito, evaluamos el caso, acopiamos todos los elementos probatorios y planteamos ante la fiscal que este caso no era un tema de ausencia de responsabilidad o de consciencia del delito cometido”, concluyó.