Ideeleradio.- El único que cambió en estos meses fue el presidente de la República, Ollanta Humala y no los empresarios, sostuvo el ex fiscal supremo provisional Avelino Guillén, al considerar que, por momentos, el gobierno de Gana Perú se parece al del Apra, si se habla de falta de voluntad política en la lucha contra la corrupción.
Fue al comentar las declaraciones del jefe de Estado, Ollanta Humala, en la ceremonia de clausura de la Sociedad de Comercio Exterior (Cómex), en la que dejo abierta una interrogante sobre quién cambió más: él o los empresarios que no votaron por él, pero que hoy respaldan las políticas del Gobierno.
“Los empresarios no han cambiado un ápice, los empresarios siguen teniendo un solo objetivo, el lucro, el tener mayores ingresos, ellos no cambian, no se han movido, obviamente invierten por el país, y eso está bien, sus planes siempre siguen siendo los mismos y en ese sentido, quien ha cambiado es el presidente de la República”, sostuvo en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.
“Por momentos da la impresión de que así fuera [de que habláramos del mismo gobierno], el Perú votó por cambios fundamentales, un cambio en la mirada del Estado hacia la sociedad, sino hubiéramos elegido a otro candidato que no ofrecía una gran transformación, la gran mayoría del país ha votado por un cambio, y ese cambio no se está dando, la ayuda social y la entrega de recursos a poblaciones muy necesitadas, eso no es transformar el país, eso no es desarrollo, eso no es crecimiento”, puntualizó.
Indicó, en ese sentido, que el cambio de Ollanta Humala y el incumplimiento de sus promesas electorales no le preocupan a los sectores económicos altos porque, a diferencia de los pobres, sus problemas ya han sido solucionados.
“[¿Esa reforma es la que no está en ningún sector?] Es por eso que usted el ‘sector A’ apoya a este gobierno porque justamente ese abandono de las promesas electorales no les afecta a ellos porque ellos ya tienen solucionados sus problemas. El sector A tiene muy buenos colegios, muy buenas universidades, no se atiende en hospitales públicos, se atienden en clínicas de lujo, tiene solucionado sus problemas de seguridad con su policía particular y su cerco de seguridad”, declaró.
“Yo coincido con lo que escribió hace unos días el periodista [Augusto] Álvarez Rodrich, él dijo que durante este quinquenio va a haber probablemente bastante crecimiento económico, poca inclusión, bastante impunidad y bastante corrupción. Yo no veo realmente una voluntad política real por parte de este gobierno de combatir la corrupción y hay muchas pruebas que apuntan en ese sentido”, remarcó.
Humala no quiere generarse conflictos
En otro momento, citó como ejemplo el caso de Omar Chehade, al referirse a la falta de voluntad del gobierno en la lucha anticorrupción. Estimó que el principal problema del Gobierno en esta materia es que el presidente Ollanta Humala no quiere enfrentar este flagelo porque sabe que le generará un conflicto.
“El caso más emblemático, por ejemplo, es el del señor Chehade, la actitud de blindar al congresista [Omar Chehade], demuestra un discurso en determinado sentido, pero lo que pasa en este gobierno es que tiene un discurso como de campaña electoral, por un lado coincide con usted en todo, pero por el otro los hechos siguen siendo los mismos y no se mueve nada”, aseguró.
“El problema de este gobierno es que no quiere ganarse problemas, no quiere generarse ‘conflictos’; y enfrentarse a la corrupción, es enfrentar un gran conflicto, porque en el Perú, lamentablemente, la corrupción tiene un peso, económico y político muy importante”, subrayó.
Humala se conforma solo con ser un buen gerente
Finalmente, cuestionó que Ollanta Humala se esté conformando con ser un buen gerente y que esté renunciado a la gran transformación que prometió durante la campaña electoral. Opinó que no es justo que al electorado se le prometa un cambio en la campaña y se proceda de manera distinta, una vez que se asume la administración pública.
“El inconveniente central en el país es que este gobierno ha renunciado totalmente a lo que ellos mencionaron de la gran trasformación. El presidente Humala solo se está contentando con ser solamente un buen gerente del país, a un gran solucionador de los problemas diario, pero los graves problemas que afligen al 70% de la población peruana no los quiere solucionar (educación, salud, transporte, seguridad, lucha contra la delincuencia y lucha contra la corrupción) porque no generan rédito político”, recalcó.
“No es justo que al pueblo peruano se le dé una carta de promesas de ofrecimientos, y uno con ilusión respalde y apoye en determinado sentido y luego se encuentre con otra realidad […] desde un inicio, ellos [el Partido Nacionalista] plantearon que la honestidad hacía la diferencia y era un buen mensaje y creó en nosotros bastante expectativa para respaldar este proyecto político, lo cierto es que la lucha contra la corrupción no es un tema que le interese”, mencionó.
Puntualizó que si bien se ha creado Comisión Nacional Anticorrupción los esfuerzos en esta materia siguen siendo aislados al no contar con el apoyo del Ejecutivo. “Son esfuerzos aislados, pero absolutamente débiles para enfrentar la gran corrupción, para eso se requiere un esfuerzo y una expresión de voluntad del propio presidente de la República, los ministros tienen que jugársela con ese tema”, concluyó.







