Ideeleradio.- Las expertas en género, Jennie Dador, directora de la ONG Manuela Ramos y la socióloga Pilar Aguilar cuestionaron que las agencias publicitarias cosifiquen el cuerpo de la mujer como parte de sus estrategias y mensajes destinados a la venta de productos.“Yo no tengo nada contra los desnudos, el tema es como le quitas un pedazo del cuerpo de la mujer [glúteos] y pones al lado de un carro, como si fueran dos objetos que venden, eso no es una mujer ese es un pedazo de cuerpo […] lo cual no tiene nada que ver por ahí. La idea que está detrás no es solo el cuerpo, es la cosificación de ese cuerpo, no porque aparezca por fragmentos, sino porque es un cuerpo mostrado como una cosa”, afirmó en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.
“Esto tiene que ver con que se cree que el hombre es más inteligente, más brillante, creo que no necesariamente porque se crea que el hombre es más, sino porque se considera que la mujer no necesita pensar, tiene que ver con la cosificación de la mujer”, manifestó.
Por su parte, la investigadora Pilar Aguilar indicó que la utilización de la mujer en las campañas publicitarias obedece a esa cosificación del cuerpo femenino como un medio cultural para vender más. Subrayó la necesidad de que la mujer se ‘descosifique’ para que no sea vista como un objeto social y se pueda desarrollar en otras esferas y no en la publicidad sexual.
“Ese uso solo del cuerpo femenino cosificado, [como objeto sexual] más no del hombre, obedece en parte, a que en nuestro sistema cultural, la publicidad utiliza la imagen de la mujer para vender, que es diferente a lo que tú [como mujer] individual y voluntariamente quieres hacer o hagas con tu cuerpo y con tu vida”, expresó.
“Esto tiene que ver también con la posibilidad de desarrollarte en diferentes esferas, no tienes que ser una sola cosa, te tienes que descosificar [dejar de ser un objeto], o sea más que el hecho de que sea el hombre el que piensa, tienen que ver con esta otra mirada de que ‘no necesitas pensar porque ya tienes a un hombre’, algo como cuando los hombres viajan y dicen que está ‘viajando con su lonchera’”, cuestionó.
No hay cambio de roles, sino ampliación de los mismos
En otro momento, la directora de la ONG Manuela Ramos, recalcó que en la actualidad no es que haya habido un cambio de roles, sino la ampliación de roles debido a que, hoy por hoy, tanto la mujer como el hombre trabajan y se reparten las obligaciones dentro del hogar.
“Yo creo que no se trata tanto de un cambio de roles, creo que hay una ampliación de roles, y en el caso de la mujeres estamos desarrollando una serie de roles adicionales a los que históricamente ya cumplíamos. Para nosotras, es importante mencionarlo porque va a haber una serie de parejas que nos dirán que en la casa compartimos, tanto el trabajo como las obligaciones; por lo que en general vemos que no se ha producido esta reproducción de roles que ya antes habíamos tenido [papá trabaja y la mujer es la ama de casa]”, detalló.
Hay todo un estereotipo contra las feministas
Dador aseveró, finalmente, que en la actualidad en la sociedad existe todo un estereotipo contra las feministas. Citó, como ejemplo, el hecho de que en un auditorio haya mayor disponibilidad de escuchar a una mujer que se presenta como experta en género que a una que se presenta como feminista, aun cuando ambas digan exactamente lo mismo.
“El feminismo es una militancia política, yo escucho a mucha gente que en determinados espacios me presentan como la experta en género, y yo voy a decir exactamente lo mismo, voy a cuestionar las estructuras de poder en las relaciones entre los hombres y mujeres; pero como lo está diciendo en el título de experta en género suena menos amenazante, porque hay todo un estereotipo de lo que significa ser feminista, entonces, cuando me presentan como feminista, se les para los pelos a medio auditorio y quizás la disposición a oírte es distinta, aunque digas exactamente lo mismo, porque tiene que ver con todo un estereotipo construido”, concluyó.

