Ideeleradio.- El primer ministro Óscar Valdés podría equivocarse gravemente al no atender y, por el contrario, ningunear las inquietudes y solicitudes de la pobladores de Cajamarca, a quienes les cierra los canales de diálogo en torno el proyecto minero Conga, sostuvo el congresista Javier Diez Canseco (Gana Perú).
“El señor Valdés podría cometer un grave error, el cual es no entender qué clase de respuesta y problema puede abrirse en Cajamarca y en otras zonas con una respuesta que ningunea las preocupaciones de la población y no les abre canales de diálogo”, señaló en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.
“Yo creo que es un grave error el no incorporar a los mecanismos de diálogo a los movimientos sociales y decir ‘yo sólo dialogo con alcaldes o autoridades regionales’”, apuntó.
En tanto, manifestó que el informe elaborado por el Ministerio del Ambiente (Minam) con observaciones al Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto Conga es una herramienta concreta para impedir que las actividades mineras se reinicien en marzo, tal como lo ha asegurado el jefe de Gabinete en un medio televisivo.
“[Lo que dice Valdés] está negado por un hecho muy concreto que es que hay un informe del Ministerio del Ambiente anterior, bajo la presencia de [Ricardo] Giesecke. Pulgar Vidal dice que no está en el ministerio, yo he conversado con Giesecke y me dice que lo recibió y lo entregó directamente al primer ministro [Salomón Lerner Ghitis], o sea, está en la oficina del primer ministro. Creo que el informe revela que hay graves problemas de ausencia en ese estudio de impacto que tendría esa explotación”, acotó.
Gobierno debería sacarle jugo a impuestos a la minería
En otro momento, opinó que el país debe buscar condiciones más favorables para el Estado en materia tributaria y en relación a las empresas mineras, en vistas que se tratan de actividades de carácter agotable. También recomendó la zonificación del país con el objeto de determinar las zonas extractivas y no extractivas y así conservar las cabeceras de cuenca.
“Lo que se ha arrancado a la minería en materia tributaria está bastante por debajo de lo que se debería dar. He dicho que […] la explotación minera es una explotación agotable, de la que el Perú debiera sacarle el jugo de otra manera, aparte de zonificar el país y prohibir minería en zonas que son cabeceras de cuenca y afectan el origen del agua”, estimó.
“Ese es un tema central en la discusión, el tema de definir las prioridades de lo que el país quiere. Hay zonas en donde yo puedo hacer compatible minería con agricultura, pero hay zonas en las que no es posible y eso tiene que ver con el tema de las cabeceras de cuenca, de los orígenes de agua”, opinó.
Programa de gobierno es el de la segunda vuelta Diez Caneco Cisneros precisó, igualmente, que los actuales planteamientos del Ejecutivo no obedecen a los establecidos inicialmente en el programa de Gana Perú antes de la primera vuelta, sino a la etapa de entendimiento con otros sectores más orientados a la derecha que se emprendió en la segunda vuelta.
“Yo creo que el programa de gobierno que se está aplicando hoy no es el programa de Gana Perú, es un planteamiento que devino de la segunda vuelta, del entendimiento con sectores de centro, con liberales democráticos de derecha y constituyó lo que se llamó hoja de ruta”, mencionó.
Relató que en esa nueva etapa ingresaron funcionarios como Miguel Castilla al Ministerio de Economía o Julio Velarde, quien se mantuvo como director del Banco Central de Reserva del Perú, en lugar de contar con Kurt Burneo, Óscar Dancourt o Félix Jiménez, lo cual ya denotaba la presencia de sectores de centro y derecha al gobierno nacionalista, a pesar de haber sido derrotados electoralmente.
“Esa hoja de ruta luego estuvo marcada también por los actores concretos e implicaron la introducción en el gabinete de personas que no eran las que se suponían iban a asumir algunas responsabilidades económicas, como el Ministerio de Economía y Finanzas o el Banco Central de Reserva […] esto expresó una situación en donde sectores de la derecha neoliberal tuvieron la presencia en un gobierno que habían perdido electoralmente”, dijo.
Lerner presidió un gabinete arcoíris en disputa
El congresista indicó que el primer gabinete de Ollanta Humala, que estuvo al mando de Salomón Lerner Ghitis, era un arcoíris, porque estaba integrado por personas de todos los colores políticos, lo cual representaba y expresaba un gabinete en disputa por saber el camino hacia donde avanzar.
Refirió que el sector de la derecha de este gabinete buscó separar al jefe de Estado, Ollanta Humala, de las personas que provenían de la confluencia Gana Perú, mientras que el sector progresista no trabajó de forma coordinada, generando conflictos y disputas entre diversos ministerios.
“Ese gabinete arco iris, llamémosle así porque habían de todos los colores, era un gabinete que expresaba un gabinete en disputa, que discutía hacia donde caminar y, sin duda, allí se producen varios fenómenos claves [como] la iniciativa muy activa de la derecha, […] que trabaja una estrategia dirigida a separar la cabeza de su cuerpo, separar a Humala de su cuerpo, de Gana Perú y los sectores que están allí”, indicó.
“Los sectores progresistas que hay al interior del Gabinete no operan en una forma suficientemente coordinada, cada cual asume sus responsabilidad, comienza a ubicarse en el campo donde está, en algunos casos comienzan a generarse conflictos entre algunos ministerios”, concluyó.
Lerner presidió un gabinete arcoíris en disputa
El congresista indicó que el primer gabinete de Ollanta Humala, que estuvo al mando de Salomón Lerner Ghitis, era un arcoíris, porque estaba integrado por personas de todos los colores políticos, lo cual representaba y expresaba un gabinete en disputa por saber el camino hacia donde avanzar.
Refirió que el sector de la derecha de este gabinete buscó separar al jefe de Estado, Ollanta Humala, de las personas que provenían de la confluencia Gana Perú, mientras que el sector progresista no trabajó de forma coordinada, generando conflictos y disputas entre diversos ministerios.
“Ese gabinete arco iris, llamémosle así porque habían de todos los colores, era un gabinete que expresaba un gabinete en disputa, que discutía hacia donde caminar y, sin duda, allí se producen varios fenómenos claves [como] la iniciativa muy activa de la derecha, […] que trabaja una estrategia dirigida a separar la cabeza de su cuerpo, separar a Humala de su cuerpo, de Gana Perú y los sectores que están allí”, indicó.
“Los sectores progresistas que hay al interior del Gabinete no operan en una forma suficientemente coordinada, cada cual asume sus responsabilidad, comienza a ubicarse en el campo donde está, en algunos casos comienzan a generarse conflictos entre algunos ministerios”, concluyó.




