jueves, 20 de diciembre de 2012

Rey de Castro: Lucha anticorrupción en gobiernos de Toledo y García fue un desastre

Ideeleradio.- La lucha anticorrupción en los gobiernos de Alejandro Toledo y de Alan García fue absolutamente un desastre, afirmó el ex integrante de la Iniciativa Nacional Anticorrupción (INA), Álvaro Rey de Castro, al considerar que ambos regímenes hicieron todo lo contrario a lo que se recomendó tras conocerse la más grande red de corrupción en el país durante el período de Alberto Fujimori.

“Me desagrada tomar posición públicamente, pero yo creo que el gobierno de Alejandro Toledo en lo que específicamente atañe a la lucha anticorrupción fue un absoluto desastre. Lo primero que hizo fue lo primero que recomendaron todos los organismos técnicos que no se haga, que es nombrar un zar anticorrupción, [Martin Belaúnde]. Lo que hizo García no fue demasiado diferente, que en vez de nombrar a un zar nombró a una zarina [la jefa de la Oficina Nacional Anticorrupción (ONA)], el cual fue un espectáculo de unos meses”, manifestó en el programa No hay Derecho de Ideeleradio.

“La INA surgió en un contexto muy especial que fue la debacle del gobierno fujimorista, la reacción contra eso y una corriente interesada en corregir estos males. El mandato que tenía la INA era el de entregar sus recomendaciones para la segunda vuelta a los dos candidatos oficialistas, cosa que se hizo. Las reacciones fueron interesantes en el sentido que en el caso de Toledo era absolutamente evidente que Toledo no había leído el informe ni tenía idea de que se trataba ni le interesaba; en el caso de Alan García no podría decir que la reacción hubiese podido ser diferente, pero por lo menos lo había leído”, indicó.

Diferencia entre moral privada y ética pública
Inicio En otro momento, explicó que hay una distinción entre la moral privada y la ética pública. Invocó a las autoridades a poner en marcha luchas anticorrupción con criterios técnicos y no de corte moralistas que al final no tienen impacto y son muy efímeras.

“Yo creo que una distinción que hay que hacer muy clara desde el principio y creo que eso no se hace lo suficientemente, es la distinción entre lo que es moral privada y lo que es ética pública. Yo creo que si no se hace esta distinción las consecuencias son muy graves, porque finalmente podemos terminar con gestos anticorrupción más o menos grandiosos, más o menos efectistas, pero que no tienen resultados concretos y que no tienen continuidad en el tiempo”, argumentó.

“Entonces, Dios nos libre de la lucha anticorrupción de corte moralista, porque la lucha anticorrupción es básicamente una lucha que debe llevarse con criterios técnicos. Y esta confusión creo que es importante porque puede llevar a una suerte de ‘magalización’ de la lucha anticorrupción, es decir, se filma una situación, se denuncia otra, por un momento hay un escándalo pasan dos o tres meses y el asunto desaparece”, señaló.
No hay nadie que reconozca que es corrupto
Inicio Finalmente, Rey de Castro dijo que en nuestro país no hay nadie que reconozca que ha cometido actos de corrupción. “Por lo menos yo no recuerdo ningún caso de alguien que haya dicho públicamente, ‘sí, efectivamente, soy corrupto, lo admito y luego me arrepiento, sería interesante además, seria aleccionador”, refirió.