Ideeleradio.- El sistema de justicia viene
siendo utilizado como instrumento de aquellos personajes a los que las
investigaciones periodísticas les terminan incomodando, sostuvo Carlos Rivera,
director adjunto del Instituto de Defensa Legal (IDL), al considerar que existe
una suerte de recurrencia en el uso de ese poder del Estado como una forma de
amedrentar la libertad de expresión.
Fue al sumar los casos de César Hildebrandt, Juan Carlos Tafur
y Roberto More, al expediente del periodista César Lévano, director de La
Primera, quien fue capturado el martes para rendir una declaración instructiva,
sin que se le haya notificado oportunamente.
“Allí hay una situación, que ya desde hace algún tiempo atrás
se vienen produciendo, que es que el sistema de justicia viene siendo utilizado
como instrumento de aquellos personajes a los que las investigaciones
periodísticas les termina incomodando”, manifestó en el programa No Hay
Derecho de Ideeleradio.
“Hay una suerte de recurrencia para usar la justicia como una
forma de amedrentar la libertad de expresión, y eso en el escenario de un Estado
de Derecho es un tema que vale la pena discutirlo, no solo con un afán
académico, sino para que este tipo de acontecimientos cesen de manera definitiva
porque me parece que sí es un abuso contra la libertad de expresión y los
derechos de las personas, como los del periodista [César] Lévano, quien termina
siendo afecto de manera injustificada”, anotó.
La rapidez y el simplismo con que se asumen las querellas | Inicio
Informó, en ese sentido, que la perspectiva de lo conversado
con César Lévano es que el IDL apoye su defensa legal, tras lamentar la rapidez
y el simplismo con que se asumen las querellas en el Poder Judicial. Estimó que
en este caso ocurrió una situación legalmente cuestionable porque todo indica
que el hombre de prensa no fue debidamente notificado.
“Esa [apoyarlo en su defensa] es la perspectiva de lo dialogado
con Lévano, bajo los parámetros de que pareciera que estamos ante un caso de la
suerte de búsqueda de amedrentar la libertad de expresión, vía la interposición
de querella, que últimamente se ha vuelto una práctica recurrente”, aseveró.
“Lo cuestionable de esto es la rapidez y el simplismo con que
las autoridades están asumiendo estas querellas, sin establecer ningún tipo de
valoración ni de acreditación de que los hechos sean supuestamente ilícitos.
Basta la palabra del querellante para abrir procesos judiciales contra personas
que están haciendo una labor encomiable, que no solo informa sino que dan cuenta
de hechos irregulares o ilegales, sean cometidos por funcionarios públicos o por
personas que tuvieron algún vínculo con la administración pública”,
argumentó.
Detención fue injustificable y un abuso | Inicio
Rivera Paz dijo, finalmente, que el director del diario La
Primera no fue citado de manera adecuada, a pesar de que el juez que lo citó de
grado fuerza sabía perfectamente de su domicilio, que fue el que se señaló en el
oficio enviado a la Policía Nacional.
“De lo que no hay registro es que el juzgado haya citado a
Lévano para rendir su declaración instructiva, eso me parece no solo una
contradicción, sino algo en lo que se debía tener mucho más cuidado, porque el
juzgado no cumplió con citarlo de manera anticipada, pero sí el juzgado tuvo
toda la diligencia para notificar a la Policía y conducirlo a la fuerza como si
fuera un reo que pretende rehuir la acción de la justicia. Eso me parece
injustificable y creo que es un abuso contra los derechos de las personas”,
remarcó
