martes, 10 de julio de 2012

Verónika Mendoza: Salida de Valdés sería positiva, pero se requiere cambio de rumbo

Ideeleradio.- La salida del premier Óscar Valdés sería un buen gesto político, pero no es suficiente, porque lo que se necesita es un cambio de rumbo y del discurso político, que respete los principios básicos de la democracia, afirmó la congresista Verónika Mendoza.

“[¿La salida de Valdés podría ser una señal de cambio?] Necesitamos señales, señales positivas. Sería un buen gesto político, claro que sí, pero insuficiente. No basta cambiar a una persona ni dos ni tres, sino cambiar un rumbo político y un discurso político también”, expresó al programa No Hay Derecho de Ideeleradio.

“Me preocupa que estas prácticas, como el estado de emergencia, el bloqueo de cuentas, acompañen un discurso de práctica centralizada, como reconcentración de funciones desprestigiar a los presidentes regionales, recortarles funciones, cambiarles el nombre y una serie de propuestas legislativas”, agregó.

En ese sentido, exhortó al Poder Ejecutivo a respetar los principios básicos de la democracia y a no difundir un doble discurso en materia de conflictos sociales, como es el caso de Espinar (Cusco) y Conga (Cajamarca). Señaló, del mismo modo, que no se debe ningunear a las autoridades democráticamente elegidas.

“[¿Hay la posibilidad de un viraje?] La esperanza es lo último que uno pierde. Espero que todavía se revierta esta situación y recuperemos, por lo menos, los principios democráticos básicos, que siento están siendo vulnerados con esto de la criminalización de la protesta, violación de derechos humanos y todo esto sin que haya un nivel mínimo de autocritica, que sí me preocupa muchísimo”, señaló.

“No basta decir diálogo cuando, por otro lado, criminalizas la protesta, ninguneas las demandas legítimas de la población, buscas deslegitimar a sus interlocutores, alguno de ellos democráticamente elegidos. […] Entonces tiene que cesar ese doble discurso que para mí fue muy claro en el caso Espinar por ejemplo”, refirió.

Al citar el caso de Espinar, recordó que el Gobierno tenía un discurso de acercamiento y de reconocimiento de sus demandas, pero advirtió que en los medios de comunicación nacional, el mensaje iba por desconocerlas y ningunearlas, y tildar el reclamo de extremista.

“Entonces tiene que existir coherencia y un discurso que claramente defienda aquello por lo cual votó la gente. No solamente el famoso 30%, sino todo ese 50% que votó en contra del retorno de la dictadura”, remarcó.
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