Ideeleradio.- Los ministros deben tener más cuidado cuando abren la boca con respecto a temas que no son de su inmediata competencia, sostuvo el escritor y periodista Álvaro Vargas Llosa, al referirse a la propuesta del ministro de Trabajo, Rudecindo Vega, de conceder una amnistía general a todos los acusados por violaciones a los derechos humanos.
“Yo quisiera en el futuro, expreso este humilde deseo, que los ministros deben tener más cuidado cuando abran la boca con respecto a temas que no son de su inmediata competencia, dicho esto, ambos funcionarios son bastante respetables, también tienen muy buenas credenciales en muchos casos; y por eso, es doblemente lamentable, todos al calor de un debate podemos meter la pata, por ello el Gabinete debe tener un nivel de coordinación y cuidado extremo”, manifestó en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.
“Felizmente han dado marcha atrás, esa no es la opinión, ni la conducta ni la línea del Presidente, ni del Gobierno en su conjunto, ni del Gabinete y, felizmente, la reacción de la opinión pública fue inmediata y contundente, lo cual obligó al Gobierno a deslindar muy claramente con respecto a esas opiniones personales”, señaló.
Remarcó que la amnistía no es aceptable desde ningún punto de vista y consideró que es muy poco inteligente que funcionarios importantes que tienen una línea muy clara en el tema de los derechos humanos, adopten posturas contradictorias, porque no generan el mensaje correcto ante la población.
Directiva de PCM hubiera evitado problemas
En ese sentido, lamentó que la Presidencia del Consejo de Ministros haya dejado sin efecto la directiva de agosto pasado en la que solicitaba a los demás integrantes del Gabinete que solo declaren sobre las políticas vinculadas a su sector. Dijo que esta norma hubiera evitado declaraciones como la de Vega Carreazo, aun cuando quedó muy clara la oposición de un amplio sector a esa disposición.
“Creo que una de las mejores decisiones que tomó el primer ministro al comienzo del Gobierno y que, lamentablemente, corrigió después fue dar instrucciones a los ministros para que se limitaran muchísimo en sus expresiones públicas en el sentido de no hablar sobre asuntos que no tenían que ver con su inmediata competencia y que en cualquier caso habría un nivel muy intenso de coordinación con el primer ministro con respecto a sus expresiones públicas, eso se dijo en su momento, que representaba una limitación a la libertad de expresión de los ministros”, recordó.
“Pensar eso me parece que es tener una idea muy pobre de lo que es la libertad de expresión y una idea muy poco clara de lo que es un gobierno. […] Si se hubiera cumplido en el Perú esa instructiva original este tipo de declaraciones no se hubiera hecho nunca. Lamentablemente hubo una marcha atrás en esa instructiva, entonces los ministros creyeron haber quedado en libertad para dar opiniones personales en asuntos tan delicados como este y crearle al Gobierno problemas que nunca le debieron haber creado”, argumentó.
Lamenta salida de Javier Diez Canseco
Por otra parte, consideró que el propio ex jefe de Estado, Alan García, hubiera sido el principal beneficiado si la comisión que investigará al régimen aprista no encontrase indicios de delitos y si esta hubiera sido presidida por el congresista Javier Diez Canseco. Vargas Llosa lamentó, en ese sentido, que el legislador de Gana Perú no haya encabezado ese grupo de trabajo porque es un personaje con una larga trayectoria.
“Con respecto a la eventual presidencia de Javier Diez Canseco, yo creo que era un error impedírsela, es decir que no hay la menor duda de que él tiene una larga historia de enfrentamiento con el Apra y Alan García, eso está bastante claro, pero también creo que él tiene unas credenciales de investigador serio enérgico e incorruptible, y eso era una garantía”, declaró.
“Si vamos a hacer un análisis desde el punto de vista político, […] probablemente le convendría mucho [a García] que uno de los adversarios fuera el encargado de presidir esta comisión, porque si él salía bien librado de ella, evidentemente iba a salir muy fortalecido políticamente. En este momento, el resultado ha sido un debilitamiento de la función fiscalizadora parlamentaria, un debilitamiento de la causa anticorrupción por lo menos en el Congreso y eso es algo que desde el punto de vista moral es gravísimo”, apuntó.
Opinó, finalmente, que en el supuesto caso de que Diez Canseco Cisneros hubiera tenido la intención de hacerle daño a García Pérez y al Apra por razones políticas, ello no hubiera tenido algún efecto porque el proceso de levantamiento de inmunidad no pasa por una persona, si no por el Pleno.




