Ideeleradio.- La aplicación piloto del protocolo de daño psíquico en víctimas de violencia, herramienta que permite estandarizar la evaluación de las secuelas psicológicas en este sector, podría estar validada en todas las regiones antes del mes de julio, estimó Carlos Jibaja Zárate, director de Salud Mental del Centro de Atención Psicosocial (CAPS).
Fue al referirse al último taller de entrenamiento en el que peritos del Instituto de Medicina Legal (IML) de 20 regiones del país, conocieron la importancia de contar con este protocolo implementado por la comisión técnica conformada por representantes del IML, el CAPS y el Movimiento Manuela Ramos.
“En realidad, [la aplicación de este protocolo] es un proceso que ha tomado tiempo porque requiere un nivel de validación a nivel nacional, incluyendo los componentes interculturales de nuestro país. Hemos tenido la semana pasada, un entrenamiento para que las personas de 20 regiones del país, puedan tomar estos protocolos de manera piloto”, dijo en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.
“[Una vez] que terminen con este periodo de validación del protocolo y en el corto plazo, antes quizás de la mitad de año, podamos contar con este instrumento completamente validado y funcional, como para que los miembros, psiquiatras y psicólogos del Instituto de Medicina Legal [lo] empiecen a tomar”, agregó.
Jibaja Zárate, comentó que esta actividad se desarrolló gracias a que el Ministerio Público ha tomado conciencia de la utilidad del protocolo, pues los informes de la Defensoría del Pueblo estimaban que existían ciertas carencias al momento de hacer los peritajes psicológicos, de cómo se puede detectar el daño psicológico en una víctima de violencia familiar, sexual o de tortura.
“Este protocolo que estamos trabajando desde más de dos años, como sociedad civil, donde está el Centro de Atención Psicosocial y el Movimiento Manuela Ramos junto con un comité especializado de psiquiatras y psicólogos del Instituto de Medicina Legal dentro del Ministerio Público, ha venido desarrollando este proceso para tener una guía de valoración del daño psicológico en víctimas de violencia familiar, sexual y de tortura”, precisó.
“Una de las dificultades a nivel mundial es la falta de guía de valoración, sea de un modo estandarizado, por lo general la práctica tiene mucho que ver con formas diversas de evaluar el daño psicológico, pero uno de los aportes de este nuevo instrumento será la estandarización de forma de poder evaluar, de tal manera que sea aquí en Lima, Huancavelica, Amazonas, el perito estará entrenado a seguir los mismos pasos y en gran medida que llegue a las mismas conclusiones”, apuntó.







