Ideeleradio.- El pago de indemnizaciones a sentenciados por terrorismo, ordenados por el Sistema Interamericano, son consecuencia de los procesos mal conducidos en el régimen de Alberto Fujimori, afirmó el analista Eduardo Toche, tras considerar que existen sectores que de manera equivocada tratan de culpar al gobierno de Valentín Paniagua y de Alejandro Toledo de esta situación.Fue al referirse a los cuestionamientos formulados contra las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, instancia que ordenó pagar US$30 mil a la emerretista Lori Berenson, así como el pago de una reparación a favor de María de la Cruz Flores, quien ahora está prófuga.
“Parte de la explicación de esto [de las indemnizaciones a terroristas], de cómo ubicar elementos para tratar de comprender un hecho olvidado, que son las posibles indemnizaciones que se les pueda haber dado y una serie de otros mecanismos, son producto de procesos mal llevados y mal conducidos durante los años 90, en donde era evidente que estaban fuera del marco garantista los procesos que se llevaron a cabo y esas son las consecuencias”, aseveró en el programa “No Hay Derecho” de Ideeleradio.
Toche Medrano dijo, en este sentido, que existen sectores políticos y gubernamentales que conducen el debate y tratan de vender la idea distorsionada de que los culpables de este tipo de situaciones fueron los gobiernos de transición de Valentín Paniagua y de Alejandro Toledo.
“Se está distorsionando y generando un ambiente sumamente enrarecido como para poder establecer un debate, pero no a situaciones donde los peruanos entendamos por qué había que fortalecer la democracia, que ojo, fue precisamente el gran objetivo que nos propusimos en el año 2000 luego de la revelación de todos los aspectos que de una manera u otra se conocían –pero no estaba tan evidente– de lo que fue el régimen de Fujimori en los años 90 en términos de corrupción, violación de derechos humanos, y todo este tipo de cosas”, precisó.
Sostuvo, además, que los sectores políticos olvidan aspectos fundamentales que señalaban los cabecillas senderistas en los años 90, donde referían que no había lugar ya para la lucha armada y que su acción política debía llevarse desde otros frentes.
“Los abogados senderistas vieron la enorme debilidad que se dio en términos políticos el haber llevado el tipo de procesos jurídicos [fuera del marco garantista] que llevaron sobre los años 90. Entonces era plantear una lucha política allí donde el Estado mostraba debilidad, que era hacer ese tipo de decretos legislativos que se hizo en los años 90 que todos cuestionaron y que en su momento tuvieron que ser revisados”, contó.
Los mismos errores de los años 80 en lucha contra Sendero
Manifestó además que a Sendero Luminoso le ha sido sumamente útil el tipo de modelo de crecimiento que tiene el país, lo cual ha terminado “desenganchando” a la ciudadanía, en especial a los sectores más pobres.
“Cuando Guzmán dijo, bueno nosotros queremos convertirnos en un país que participen en las elecciones ¿Cuáles fueron las respuestas? Más allá de las respuestas. Ahí lo tenemos, Sendero en elecciones ¿Le vamos a negar eso? ¿Vamos a volver a la figura de apología sabiendo todo lo que esto significa en términos democráticos?”, se preguntó.
“Lo que revela, finalmente, es la gran incapacidad de poder enfrentarlo políticamente, lo cual es un reto político. Pasaron 20 años o 30 y no hemos aprendido nada. Decimos Sendero en la universidad y bueno ¿los partidos políticos dónde están? ¿Dónde está el debate, la confrontación ideológica, los programas, dónde está? Nada, nada. Frente a esto aquí tenemos que Sendero existe, que está y está. ¿Y de qué manera estamos haciéndole frente? De la misma manera y los mismos errores mal o bien los enfrentamos en los años 80”, comentó.
Reveló que es preocupante que los partidos políticos, que deben hacer frente a Sendero Luminoso, resulten inexistentes. Mencionó que no debemos preocuparnos por sus viejos dirigentes sino por su gran capacidad de captación y reclutamiento de jóvenes.
“Ahí en la confrontación política el gran actor [los partidos políticos] está ausente y no existe. Esto abre la única posibilidad de que Sendero vuelva a adquirir una fuerza importante que será la militarización como sucedió. Por allí, creo que también se enrumba el Estado”, concluyó.

