Ideeleradio.- La Organización de Estados Americanos (OEA) no muestra ningún aspecto positivo para recuperar la democracia en Venezuela, pese a que este país es como una “oveja negra” en el desempeño democrático, afirmó Gregorio Salazar, coordinador general de la Federación Internacional de Periodistas (FIP).Fue al comentar el papel de la OEA ante las medidas dictatoriales que se desarrollan en el gobierno de Venezuela, que lidera el presidente Hugo Chávez, a propósito de la 40 Asamblea General de la OEA que se celebra en Lima, en las instalaciones del Museo de la Nación.
“La OEA tuvo un papel muy destacado tras los sucesos [del golpe de Estado del 11] de abril 2002, se abrió una mesa de diálogo muy importante. [Pero, tiempo después] y aunque Venezuela está colocada en el capítulo cuarto de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que es como el redil de las ovejas negras en el desempeño democrático, las acciones de la OEA se limitan a este papel de señalador”, expresó en el programa “No Hay Derecho” de Ideeleradio.
“[Es decir] no hay visos positivos de que la OEA no se sienta con la facultad para intervenir en una entidad mayor [con el fin de recuperar la democracia en Venezuela]. Nosotros no tenemos esa visión de que la OEA pueda ser el factor decisivo en el cambio que Venezuela necesita”, agregó.
Indicó que en este momento los países del mundo observan el derrumbe paulatino de la democracia y la estructura económica de Venezuela, pero poco hacen para propiciar un diálogo social.
“Venezuela es un país donde estamos presenciando el derrumbe paulatino de la democracia, pero también el derrumbe de su propia estructura económica. Es decir, ese déficit democrático se traduce en la falta de un diálogo social, hay mucha intolerancia, un asedio a los medios de comunicación y a los periodistas” explicó.
No hay libertad de expresión
El coordinador general de la FIP confesó que hay un retroceso notable en materia de libertad de expresión, que se acrecentó en estos once años de gobierno dictatorial del presidente Hugo Chávez.
“En materia de libertad de expresión en Venezuela, en este momento podemos afirmar que después de 11 años de gobierno del presidente Chávez, casi no queda algún tipo, modalidad de agresión, que se pueda ejercer contra periodistas que no se haya ejercido”, declaró.
“En estos años más de mil hechos pueden ser calificados como agresiones a medios y periodistas, este registro fue desarrollado por la institución Espacio Público de Venezuela. Estas agresiones están asociadas a la gran conflictividad que hay en Venezuela, respecto a los múltiples reclamos”, anotó.
Hay un deterioro en materia de DDHH
“En materia de libertad de expresión en Venezuela, en este momento podemos afirmar que después de 11 años de gobierno del presidente Chávez, casi no queda algún tipo, modalidad de agresión, que se pueda ejercer contra periodistas que no se haya ejercido”, declaró.
“En estos años más de mil hechos pueden ser calificados como agresiones a medios y periodistas, este registro fue desarrollado por la institución Espacio Público de Venezuela. Estas agresiones están asociadas a la gran conflictividad que hay en Venezuela, respecto a los múltiples reclamos”, anotó.
Hay un deterioro en materia de DDHH
Por su parte, José Gregorio Guarenas, coordinador general de la Vicaría de Derechos Humanos de la Arquidiócesis de Caracas, reveló que en Venezuela hay un deterioro en materia de derechos humanos.
“La situación de los defensores de derechos humanos en Venezuela viene teniendo un deterioro a partir del año 2002. Es decir, a partir del año 2002 los ataques, las campañas de discriminación, de criminalización, de desprestigio, provienen de los más altos funcionarios, empezando por el presidente de la República. Cada día vamos viendo que hay serias limitaciones a las garantías del trabajo”, apuntó.
“[Además] la inseguridad es un problema social muy grave que está enormemente vinculado con el tema de la impunidad. Por decir, el 90% de los casos investigados en materia de derechos humanos no superan la etapa inicial de la investigación y eso está vinculado con el tema de la corrupción policial, que está vinculado con la no independencia de los poderes”, concluyó.
“La situación de los defensores de derechos humanos en Venezuela viene teniendo un deterioro a partir del año 2002. Es decir, a partir del año 2002 los ataques, las campañas de discriminación, de criminalización, de desprestigio, provienen de los más altos funcionarios, empezando por el presidente de la República. Cada día vamos viendo que hay serias limitaciones a las garantías del trabajo”, apuntó.
“[Además] la inseguridad es un problema social muy grave que está enormemente vinculado con el tema de la impunidad. Por decir, el 90% de los casos investigados en materia de derechos humanos no superan la etapa inicial de la investigación y eso está vinculado con el tema de la corrupción policial, que está vinculado con la no independencia de los poderes”, concluyó.

