Ideeleradio.- La Gobernación de Junín otorgó garantías personales al Monseñor Pedro Barreto, arzobispo de la Arquidiócesis de Huancayo, quien denunció que fue amenazado por exigir el cumplimiento del Programa de Adecuación y Manejo Ambiental (PAMA) de la empresa minera Doe Run.
Así lo señaló Barreto Jimeno, al indicar que ha tomado sus precauciones de seguridad y dejó abierta la posibilidad de que la problemática ambiental que se vive en La Oroya se solucione cuanto antes.
“En realidad el gobernador me ha dado la carta de aceptación de la solicitud de garantía que hiciera por consejo de muchas personas y lo que he aceptado en parte contra mi voluntad, pero sin embargo, vivo una vida normal con la prudencia del caso de no salir solo. Yo soy amenazado por un sector sindicalista, pero pienso que muchos niños también viven amenazados por la grave contaminación ambiental que se vive en La Oroya”, afirmó en el programa “No Hay Derecho” de Ideeleradio.
“Mi esperanza es cierta. Cada día que pasa es una preocupación mayor, ni el gobierno, ni la empresa (Doe Run), ni los trabajadores, piensan convertir esta situación. No sabemos que pasará a partir del 29 de octubre. Espero que el diálogo y la cordura prime para llegar a una solución”, añadió.
Asimismo, sostuvo que existe una estrategia de destrucción y amenaza de muerte contra su persona y aseveró que habrían intereses empresariales de por medio.
“Es una situación muy lamentable y nos hemos visto obligados a comunicar esto que parecía circunstancial, pero ya hay una estrategia de destrucción y amenaza de muerte, que en un Estado democrático no se debe permitir”, refirió.
“Estas amenazas responden también a grupos económicos que quieren utilizar su fuerza empresarial para conculcar los derechos de las personas y vivir a expensas de la salud de la población. Hablo de una empresa que en La Oroya ha demostrado irresponsabilidad económica y social al pedir la ampliación del PAMA por treinta meses más”, añadió.
Por su parte, el gobernador de Junín Antonio Llerena confirmó que las garantías personales fueron otorgadas a Barreto Jimeno y aseguró que se ha remitido a la Policía Nacional, la copia correspondiente de dicho documento, para que esta institución tome las medidas de acuerdo a ley.
Cabe indicar que los miembros de la Iglesia católica en Huancayo se solidarizaron con el arzobispo de Huancayo e hicieron mención a un comunicado (024-SC-2009) del Sindicato de Trabajadores Metalúricos, Sindicato de Empleados y Sindicato de Trabajadores del Patio Industrial de la empresa Doe Run Perú, en el que advierten que el monseñor Pedro Barreto se atenga a las consecuencias, porque todo tiene límite y afirman que pronto estarán luchando en las calles frente a todo hasta las últimas consecuencias.
El pasado 20 de junio se quemó un ataúd con el nombre del arzobispo en el patio del complejo metalúrgico de La Oroya. El 09 de julio se recibió en la secretaría del Arzobispado una llamada telefónica que alertaba de un supuesto atentado contra el arzobispo, que supuestamente se perpetraría al día siguiente durante la misa de fiesta en un distrito del Valle del Mantaro.
El monseñor señaló además que lamentablemente muchos trabajadores de Doe Run Perú, debido al temor de perder sus puestos de trabajo, se ven obligados a respaldar la posición de esta empresa.
“El único camino según la empresa, es la ampliación por treinta meses más y los trabajadores que ven la angustia de la inestabilidad laboral, están viéndose obligados a respaldar a esta empresa que ha demostrado ineficiencia económica. Creo que hay una cuestión de principios y el principio es que es el momento histórico para cambiar esta situación. Ya La Oroya y la región Junín merecen una mejor imagen y dignidad”, refirió.
Finalmente, aceptó las disculpas de los trabajadores mineros, que lo habrían amenazado de muerte. En la víspera, el Secretario General del Sindicato de Trabajadores Metalúrgicos de La Oroya, Roberto Guzmán, expresó en nombre de su organización las disculpas correspondientes al arzobispo de Huancayo.
“He escuchado esa versión del señor Guzman, pero yo como seguidor de Jesús tengo que perdonar porque muchas veces nos saben lo que hacen, pero en este caso sí saben lo que hacen. Sin embargo, ayer me sorprendió un panfleto en Huancayo en el que se me acusaba de terrorista blanco y que decía que yo soy causante del descalabro socioeconómico que se está viviendo en La Oroya”, manifestó.
“Eso indica que hay una estrategia malvada de destruir no sólo al arzobispo sino la voz clara y rotunda de una sociedad civil organizada a través de una mesa de diálogo que busca el bien de todos, incluyendo el de los trabajadores”, finalizó.



