Ideeleradio.- Es positivo que el presidente del Poder Judicial, Javier Villa Stein, ponga el acento en casos como el de Panamericana Televisión, pero este énfasis debe darse no solamente en todos los casos de Lima, sino en los de provincia, consideró el fiscal supremo Pablo Sánchez Velarde.Fue al comentar la demanda del también presidente de la Corte Suprema, quien pidió mayor celeridad en el caso de Panamericana Televisión, administración que es disputada entre el empresario Genaro Delgado Parker y los representantes de Ernesto Schütz.
“Todos los casos son emblemáticos. Lo que pasa es que uno genera más atención, alarma e interés de la colectividad, pero cualquier caso pequeño es importante para el justiciable. La misma actitud se tiene que tener con todos los otros casos no solamente con algunos”, manifestó en diálogo con el programa “No Hay Derecho” de Ideeleradio.
“Me parece bien que el presidente del Poder Judicial (Javier Villa Stein) ponga el acento en los casos emblemáticos como Panamericana. Es bastante bueno que lo haga siendo el presidente del Poder Judicial, pero el asunto está en que esto se repita no solamente en los casos de Lima, sino en todos los casos de provincia”, rechazó.
Proyecto de Mercedes Cabanillas no procederá
En otro momento, estimó que no tendrá acogida el proyecto de Ley Nº 3205/2008 de la congresista y actual ministra del Interior, Mercedes Cabanillas, porque dijo es una iniciativa que va en contra de la reforma del sistema de justicia, impulsado a través del Nuevo Código Procesal Penal (NCPP). Señaló que esta iniciativa tomó por sorpresa a todos los miembros del Ministerio Público.
“Nosotros pensamos que esto no va a pasar. Por el contrario, creo que se debe reflexionar sobre la necesidad de la Policía en temas de infraestructura, capacitación sobre el NCPP y coordinación del manejo de la investigación. Es decir, lo que se propone y se desprende del documento es que la Policía quiere dominar la investigación policial preliminar y que la fiscalía se convierta en una mesa de parte. Entonces hablar de ese tema en la actualidad es retroceder bastante”, indicó.
“El proyecto de Ley Nº 3205/2008 contiene en su esencia un contrasentido. La reforma del proceso penal es una exigencia nacional no sólo del Perú sino también en el derecho extranjero y en todos los modelos nuevos. Por eso, nos ha llamado mucho la atención este proyecto presentado a fines de abril y entendemos que esto obviamente no va a prosperar”, señaló.
Dijo que la iniciativa de la ministra del Interior, Mercedes Cabanillas, afecta la esencia del Nuevo Código Procesal Penal (NCPP). Se preguntó si en la redacción del texto hubo alguna participación de algún miembro del alto mando de la Policía Nacional del Perú. Opinó que si ese fuera el caso, aún no se entiende el nuevo modelo normativo.
“La lectura nuestra es que en los altos mandos de la Policía todavía no se ha aceptado este cambio de modelo normativo que además implica un cambio de mentalidad. Hay que pasar del sistema inquisitivo distinto en donde la justicia sea garantizada y más justa por respeto al derecho de las personas y de las víctimas”, recomendó.
“Creo que todavía no ha calado muy bien este tema del cambio de la mentalidad sobre el Nuevo Código Procesal Penal. Hay un asesoramiento quizás no muy bien apropiado (para la ministra) porque cuando se trabajó en la redacción del código se contó con la opinión de la Policía y después de ello se empezó a implementar y se han hecho coordinaciones. Sin embargo, aparentemente ha habido una resistencia interna en aceptarlo” anotó.
Apoyo logístico a jueces
Finalmente, Sánchez Velarde pidió a las autoridades que apoyen con mayor esfuerzo a los magistrados que ven los procesos de corrupción que se le sigue a la magistrada fujimontesinista.
“Hay que tener en cuenta que los casos de corrupción y que han existido no son casos comunes de usurpación o homicidio simple, son casos complejos que requieren de atención debida, concentración y continuidad. Aquí hay que pensar más bien en apoyar el trabajo de los jueces de las distintas áreas para efectos de que acaben lo más antes posible, al margen de las dilaciones propias que existen en el código penal”, pidió.
“Una diferencia entre el código viejo y el nuevo, es que en el viejo se inicia una audiencia, luego otra y otra y así se van acumulando las audiencias. En cambio con el nuevo código se inicia una audiencia o un juicio oral y no se pasan a otros hasta que estos terminen. Eso es concentración. Entonces, en el tema de la lucha contra la corrupción hay que ser firmes y constantes y apoyar a los jueces con logística, quienes están dando todo de ellos. Yo sé que algunos magistrados ni siquiera salen de vacaciones por seguir con sus casos”, concluyó.




