Ideeleradio.- El gobierno, a través del ministro de Agricultura, Ismael Benavides, quien llamó a las ONG los “buitres del siglo XXI”, busca generar una nueva cortina de humo y utilizar como piñata a estas instituciones, para ocultar su incapacidad de repartir la riqueza, combatir los niveles de desigualdad y evitar la conflictividad social, afirmó Luis Sirumbal, presidente de la Asociación Nacional de Centros.“Hay que tomar con relativa paciencia ese tipo de expresiones, porque no ayuda ni resuelve nada, sino que simplemente busca generar falsos debates, levantar nuevas cortinas de humo para tratar de distraer a la opinión pública. Emplazamos al gobierno a un debate más serio y alturado, que no se da en el Congreso, donde la opinión pública sabe la calidad de Congreso e iniciativas legislativas y de fiscalización que se plantean. Debe ser una discusión más alturada, más que un intercambio de adjetivos que lo único que pretende es pasar por alto, la atención de los problemas más graves del país”, expresó en el programa “No Hay Derecho” de Ideeleradio.
“Si existe un conjunto de protestas sociales en costa, sierra y selva, no son inventadas por las ONG. Esas protestas son expresiones de un malestar de una población que se cansa de escuchar, de leer y ver en todos los medios de comunicación, que desde hace años estamos en el país de las maravillas y sin embargo, el gobierno sale simplemente con una estadística un tanto extraña, a decir que la pobreza ha descendido. Eso vulnera a los que están en condición de pobreza”, apuntó.
Estimó que los ataques gubernamentales a las ONG, serán siempre un ataque sistemático que no representan nada nuevo en la vida de estas instituciones, porque siempre los regímenes buscan encubrir la ineficacia y la incapacidad de poder distribuir parte del importante crecimiento y del monstruoso valor agregado que se va generando en la economía del país en los últimos años.
“Cuando no tienen cómo explicar porque el gobierno y su modelo económico es incapaz de repartir siquiera parte de ese gran crecimiento a favor de combatir la pobreza y fundamentalmente los factores de desigualdad se levantan las clásicas cortinas de humo, echando mano a una clásica piñata política en la que nos estamos convirtiendo las ONG. Para cualquier problema del país, este gobierno y los anteriores colocan ante la opinión pública que los principales responsables son las ONG”, señaló.
“No hay nada más absurdo, por no decir cómico, de parte de los políticos que no tengan un mínimo de respeto por la opinión pública, pretendiéndoles distraer la atención de que somos las ONG las responsables de los problemas, sino más bien colectivo de profesionales que generamos conocimiento y masa crítica, que es lo que incomoda al gobierno”, concluyó.


