Ideeleradio.- El Acuerdo Nacional debería lograr consensos en torno a la reforma constitucional y priorizar algunos temas para que luego sean aprobados por el Congreso, afirmó el ex ministro de Justicia, Diego García Sayán, tras calificar de poco relevante la discusión de la formación de una Asamblea Constituyente o un referéndum, para definir los cambios a la Carta Magna."Si estuviéramos en un país donde hubiera partidos políticos nacionales o regionales consolidados y liderazgos importantes, una Asamblea Constituyente podría ser interesante, pero la realidad es diferente. De modo que la representación por la vía electoral no llega a ser suficiente para trasmitir los distintos matices y temperaturas que pueda haber en la sociedad peruana y que si se encuentran reflejados en el escenario del Acuerdo Nacional, que podría en este momento, priorizar como su objetivo fundamental para los próximos meses, el tratar de consensuar los aspectos principales de lo que pueden ser algunas reformas a la Constitución”, dijo en el programa “No hay Derecho” de Ideeleradio.
“(La propuesta) puede llevarse al Congreso para que se discuta y tal vez, si en algún momento hay un tema clave o dos temas claros que puedan ser parte de un gran debate nacional y ser sometidos a referéndum, ahí creo que se podría hacer, pero en este momento hablar de regresar a la Constitución del 79 o mantener la del 93, tengo la impresión de que a la gran mayoría de la ciudadanía no le interesa y lo único importante es cuáles serán las políticas de Estado”, apuntó.
Acuerdo Nacional, el mejor escenario
Consideró que el tema principal de debate no es si la reforma de la Constitución, se debe realizar a través del Poder Legislativo existente o una futura Asamblea Constituyente, sino la forma de cómo se debe lograr un consenso, mecanismo de concertación que puede ser el Acuerdo Nacional.
“Creo que el Acuerdo Nacional está siendo desperdiciado como un espacio de concertación para discutir políticas de Estado y las grandes políticas públicas que es lo que se debe tratar. La Constitución no es un objetivo en sí mismo, sino una herramienta para definir cuáles son las reglas de funcionamiento del Estado y la sociedad, en función de determinados objetivos y metas", precisó.
"El Acuerdo Nacional es el espacio político para llegar a ese consenso, porque no solamente están representados los partidos políticos, sino las fuerzas sociales, los trabajadores, sindicatos, iglesias, empresarios. Es un escenario más adecuado que cualquier otro”, remarcó.
Agregó que existe una discusión dogmática, el debate de la conveniencia o no de volver a la Constitución del 1979 o regresar a la del 1993.
“El resultado en ninguno de los dos casos va hacer ni el texto del 79, ni la del 93. Por ejemplo la del 79, está proponiendo ¿Que se disuelve la Defensoría del Pueblo, que no la comprende? Estoy seguro que no. Entonces estamos hablando de una suerte de discusión dogmática donde se dividen las aguas entre quienes están a favor de una u otra, pero insisto que a la población nacional no le interesa”, explicó.
Cierre del Congreso fue globo de ensayo
De otro lado, calificó como un globo de ensayo para medir reacciones, la propuesta del congresista Aurelio Pastor de cerrar el Parlamento a través del mecanismo establecido en el artículo 134° de la Constitución, es decir, la censura de dos gabinetes consecutivos. Estimó que el actual contexto del país, no contempla esta posibilidad.
“No veo en el escenario político real del país, posibilidad alguna de que el Congreso sea disuelto dentro de los causes que establece la propia Constitución. Me parecería una cosa difícil de pensar que en el Congreso, la mayoría vaya hacerse el harakiri, al destituir dos gabinetes para que el gobierno esté legitimado para disolver el Congreso. Eso no sería una solución”, manifestó.
“Si el Congreso hoy en día está desprestigiado, no es necesariamente por la composición que tiene, sino por la dinámica, por la forma de representación. Porque en el Perú no hay partidos políticos que ejerzan este nivel de intermediación. Cambiaríamos moco por babas y sería un desgaste de recursos nacionales y energías de las fuerzas sociales y políticas. Es innecesario ahora pensar en una nueva elección del Congreso”, puntualizó.
Intento de reelección cohesionaría oposición
En otro momento, se refirió al planteamiento del parlamentario Aurelio Pastor, quien propuso instaurar la reelección presidencial inmediata, como parte de un paquete de reformas constitucionales.
García Sayán sostuvo que a diferencia de la usurpación autoritaria que hizo Alberto Fujimori para reelegirse, en los últimos 10 años en América Latina se viene imponiendo una serie de adecuaciones a las normas constitucionales para permitir la reelección de los mandatarios que gozan de alta popularidad. Sin embargo, indicó que este no es el contexto en que se desenvuelve el jefe de Estado peruano.
“Yo creo que en el Perú hay una situación distinta, primero porque tenemos el trauma de lo que fue la reelección mañosa y manipuladora hecha por Fujimori para perpetuarse en un régimen autoritario que no es el caso de los otros gobiernos democráticos de América Latina y segundo que tampoco hay un contexto político -como el que hoy en día ofrece, la alta popularidad de Lula (Brasil), Uribe (Colombia) o del propio Correa (Ecuador) - que permitiría que el propio García sometiera, por ejemplo, a consulta vía referéndum, la posibilidad de una reelección inmediata y la ganara”, afirmó.
“Los niveles de popularidad del presidente García, no son comparables a los que tiene hoy en día otros presidentes de América Latina. Esto es difícil por el antecedente del trauma del zarpazo autoritario de Fujimori y en un contexto político en el que sería un error para el gobierno, abrir una discusión en serio sobre esto, porque ahí sí se cohesionaría esa oposición que hoy en día está desarticulada y debilitada”, vaticinó.

