Ideeleradio.- Una de cada cinco personas que se atiende en hospitales públicos es víctima de negligencia médica, por la ausencia de capacidad técnica y de reformas efectivas, afirmó Mario Ríos, coordinador de la Red Peruana de Pacientes y Personas Usuarias de los servicios de salud, al comentar el uso quirúrgico de alicates, tenazas y otros utensilios en hospitales de Junín, Cusco y Lambayeque, actividad que fue resaltada por el ministro Hernán Garrido Lecca.“Nosotros consideramos que esto se ha convertido en una situación de inseguridad absoluta para los pacientes y es por eso que cifras últimas nos están diciendo que de cada cinco atenciones, uno es un evento adverso, es un daño causado a un usuario producto de las condiciones en las cuales se presta el servicio de salud. Eso lo vemos con preocupación, porque los pacientes solicitan después apoyo por los daños causados, aquellos que se han contaminado con VIH, que han sido afectados durante intervenciones quirúrgicas, que les tenían que amputar el pie derecho y se les corto el izquierdo, son situaciones increíbles que pasan cotidianamente en el Perú”, manifestó en el programa “No Hay Derecho” de Radio San Borja.
“Todos los actores que trabajan en el campo de la salud, tienen que modernizar y dar condiciones de seguridad en los servicios de salud. Si eso no se hace, la situación será más dramática, pues los daños son asumidos por las personas, porque el Estado, ni los servicios de salud no los reparan. Primero, si hay muerte, implica un dolor en las familias; y de tener una secuela grave, un perjuicio económico que tiene que ser asumido por las familias. Estamos hablando de negligencia que no son de los profesionales, sino del sistema de salud”, puntualizó.
Responsabilidad del gobierno y regiones
Dijo en ese sentido, estar sorprendido por las declaraciones del titular del sector salud, quien destacó el ingenio de los médicos que realizan intervenciones quirúrgicas utilizando herramientas adaptadas esterilizadas. Denunció que existe una responsabilidad compartida en el ministerio correspondiente y los gobiernos regionales, por no invertir en el acceso y calidad de la salud.
“Que los médicos tengan como capacidad de respuesta este tipo de elementos que no son instrumentos que devienen de los estándares de calidad para las intervenciones quirúrgicas y otras, no implica que se exima de responsabilidad a quienes tienen la tarea de equipar y comprar los instrumentos, de mejorar la infraestructura de los establecimientos del sector salud. En eso, lamentablemente hay una responsabilidad compartida de la autoridad del nivel central hasta las autoridades regionales”, indicó.
“La poca preocupación que tienen las autoridades por atender las demandas de la ciudadanía confirma la crisis del sistema de salud, particularmente del sistema prestacional, que no está garantizando condiciones adecuadas a los usuarios, para que ellos tengan una situación real de garantía de calidad de los servicios de salud”, remarcó.
Incapacidad técnica y salud como gasto
Estimó que la razón de la actual situación del sector salud, se debe centralmente a que el Estado no está brindando ni capacidad técnica, ejecutiva a los hospitales, que les permita implementar un conjunto de acciones que implique una atención efectiva de las personas y se garantice condiciones de salud, más o menos adecuadas.
“Creo que primero hay un problema de la falta de capacidad de las autoridades por desarrollar programas de implementación de establecimientos de salud. Esa incapacidad no sólo es un problema del nivel regional, también es un problema del nivel central”, expresó.
“La ejecución del gasto por parte del Ministerio de Salud también es bajo, estamos en el uno o dos por ciento del gasto que debería ejecutarse. Estamos hablando de una incapacidad de gasto, por parte del Estado, que está limitando esta situación. Eso puede tener otra explicación, la poca responsabilidad que está teniendo el Estado en la atención de la salud de la población y eso tiene que ver con un problema de prioridades en la política de Estado”, añadió.
Comentó que el Estado no está asumiendo como prioridad la salud, al considerarla un gasto y no una prioridad. Citó como ejemplo, que los hospitales públicos tienen un atraso en inversión de cerca de 25 años, situación que representa que no ha habido ninguna preocupación por el sector público, en perjuicio de los más pobres que no acceden a los servicios básicos.
Reforma financiada de Salud
Refirió que la solución al problema no pasa sólo por un cambio en el portafolio de Salud, sino por una variación de visión que forme parte de una verdadera reforma.
“El tema no solo es de cambio de ministros, porque siempre se cambian ministros, cuando el problema es crónico de un atraso importante. Lo que se necesitan son reformas del Estado en el sector salud. No tenemos visos de reformas estructurales importantes, que garanticen calidad en la atención y acceso a los servicios de salud”, señaló.
“Una reforma es una tarea pendiente, que no se ha desarrollado de manera efectiva. Ese es un primer punto, un segundo punto es que esta reforma tiene que estar financiada. Una reforma sin financiamiento es una reforma discursiva, que no mira el aseguramiento universal, ni la calidad”, finalizó.










Ideeleradio.-
